Puedo esperar
a que reviente la fruta adivinando
ya los trazos de tu boca.
A que colisionen dos cometas
compitiendo
por esbozar el borde roto de tu rasgo.
Puedo observar
desde el bastión que guarda mis victorias
la esfera celeste conformando
música que empuja a los planetas.
Y va rodando.
De sueño en sueño perfilando cada vértice.
Luego serás tú, ya como seas.
Y parecerá un cuento,
una patraña.
No, no, no.
En mis visiones ya te nombro y te acaricio.
Como fuere,
yo te creo.
©Elisa Berna Martínez
viernes, 25 de junio de 2010
Yo te creo
jueves, 24 de junio de 2010
De mármol

Le quito el polvo a este poema. Pase el tiempo que pase, siempre podré aplicármelo.
De mármol.
¿Puedes creerlo?
Pese a todos los crepúsculos aquellos,
sobre los que crepitamos,
como duendes de la tarde
-tan valientes, tan furtivos-
náufragos de luz e incandescencia.
No pesaron suficiente esas madrugadas
con el tiempo apurado y fugaz
como centellas...
Ni valió la calidez de los incendios,
la combustión en las bocas,
la quemazón de los cuerpos...
Debió ser de puntillas que rocé aquellos fuegos.
Pese a todo.
Sí.
¿Puedes creerlo?
Ellos me dieron un alma de mármol.
martes, 22 de junio de 2010
Atender a la memoria
Salvador Dalí, 1931
Llevamos fingiendo ya demasiado tiempo,
uno enfrente del otro,
como si fuese tan fácil levantarse de la cama
y observar de reojo el suelo
cubierto de cadáveres parlantes.
Tú pareces no escuchar nada,
y hago yo como que no oigo.
Y a la tapia de mis tímpanos comienzan
a faltarle buenos argumentos
para no atender al ruego descarnado
de ese atajo de despojos.
©Elisa Berna Martínez
lunes, 21 de junio de 2010
Al otro lado de la sombra

Es verdad que a veces
se me vuelve silencio una canción,
un verso.
Se me hace de sombra aquel paraíso
afectado de niebla,
y un nirvana fugaz rechaza su fuego.
Pero también es cierto
que en la cara b de los deseos
cierta pretensión llega a tu término
y mana alguna luz entre mis labios,
o de mis dedos tu nombre,
o de mis ojos un cielo.
viernes, 11 de junio de 2010
SAYENCO JUNIO 2010
Nuevo número de la revista Sayenco: SAYENCO JUNIO 2010. Dentro del fantástico elenco de poetas que participan, no sé ni como, pero ahí estoy.
Gracias Javi!!
Gracias Javi!!
martes, 25 de mayo de 2010
Callo y callo
jueves, 13 de mayo de 2010
Otra luz
domingo, 14 de marzo de 2010
domingo, 7 de marzo de 2010
Callen
Ni las ruedas sobre los charcos.
Ni los primeros acordes de Paloma.
Ni el gemido de un gozne oxidado.
Ni la campana que acompasa al viento.
No lo intenten.
Hoy tengo agujereado el tímpano
de tanto silencio.
Ni los primeros acordes de Paloma.
Ni el gemido de un gozne oxidado.
Ni la campana que acompasa al viento.
No lo intenten.
Hoy tengo agujereado el tímpano
de tanto silencio.
jueves, 4 de marzo de 2010
Aprovecho
Aprovecho para decir que te quiero.
Porque las hojas sin remedio caen
sobre la arteria abierta en la conciencia.
Por si al rato esta histeria
colectiva impide
reconocernos.
Por si acaso.
No sé mañana,
u hoy
que se está yendo.
Te quiero.
Porque las hojas sin remedio caen
sobre la arteria abierta en la conciencia.
Por si al rato esta histeria
colectiva impide
reconocernos.
Por si acaso.
No sé mañana,
u hoy
que se está yendo.
Te quiero.
martes, 2 de marzo de 2010
Tropiezo con Íbero
El cierzo pelará los cabezos
y aullará un lamento antiguo, quizá
por boca de nosotros.
En aquella piedra rugen los nombres
que atesoran viejos
túmulos y huesos que son nuestros,
y me llama el trueno
y digo
que aquello que fuimos
no ha de ser piedra
donde tropiece el futuro.
Serpentea Íbero en el valle.
Sabe de yerros
y reincidencias.
lunes, 1 de marzo de 2010
Quizá loca
Con este lenguaje de signos mando
al carajo a las sombras y a los quicios.
Y amenazo al que amenaza.
Abraso al que abrasa.
Cazo al que caza.
No replica el espejo ni osa
rebosar la sopa.
He comenzado a declinar sola
-creeme-
cuando te ausentas.
Deberías sanarme.
al carajo a las sombras y a los quicios.
Y amenazo al que amenaza.
Abraso al que abrasa.
Cazo al que caza.
No replica el espejo ni osa
rebosar la sopa.
He comenzado a declinar sola
-creeme-
cuando te ausentas.
Deberías sanarme.
sábado, 27 de febrero de 2010
Cuadro mágico
No le encuentro cabo al círculo,
y cojean los lados
usados de mi estrella.
No hay mañana,
no,
que sume
el número exacto de tormentas
que amenazan con caer.
martes, 2 de febrero de 2010
lunes, 18 de enero de 2010
Nombrando
No inventes otro lenguaje.
Mi nombre es
ayer,
hoy,
siempre,
el mismo rodar de muertos
por la garganta.
***
Para nombrarte digo
PIEDRA
y se arremolina grava
por el cauce abrupto de mi boca.
Mi nombre es
ayer,
hoy,
siempre,
el mismo rodar de muertos
por la garganta.
***
Para nombrarte digo
PIEDRA
y se arremolina grava
por el cauce abrupto de mi boca.
viernes, 18 de diciembre de 2009
Dando gracias
La sangre sacrificada conmovió a los dioses
abriendo por fin sus ojos.
Me han bendecido con su magia.
abriendo por fin sus ojos.
Me han bendecido con su magia.
sábado, 12 de diciembre de 2009
A quien madruga...
Te rescato. Me abrazo al reflejo
desfigurado que perdura en la memoria.
Te busco en los olores
adheridos a aquellas ropas.
Aquel jabón,
aquel perfume primero.
Te llamo. Me agarro a la última
letra que se deshace en el recuerdo.
Y cada vez vuelvo antes a casa.
Y cada mañana amanece más temprano.
desfigurado que perdura en la memoria.
Te busco en los olores
adheridos a aquellas ropas.
Aquel jabón,
aquel perfume primero.
Te llamo. Me agarro a la última
letra que se deshace en el recuerdo.
Y cada vez vuelvo antes a casa.
Y cada mañana amanece más temprano.
lunes, 7 de diciembre de 2009
Periferia
Mientras conduces callado,
una palabra se ha colado en mi cabeza:
periferia.
No puedo ahora pensar en los regalos, en la oferta de las hamburguesas, en mis botas nuevas. Sólo periferia. Luces amarillas, como baldosas señalando el camino imperativamente. Polígonos, como cementerios que descuidan sus cadáveres. Rondas y cinturones, como espirales infinitas que bordean una y otra vez la misma duda. Piezas oxidadas de viejas lavadoras, como túmulos erigidos en memoria de otra época.
Y tú, volviendo a casa, reconociendo en el asfalto, esparcidas, las pobres migas de pan de nuestra vida.
En secreto, le concedo el off al último hit del dj de moda, para dejar que las variantes del canon de Pachelbel amartilleen sin pudor cada terminación nerviosa, para que todo sea periferia. Como para beberla desde dentro, desde la negrura del otro lado, desde la tristeza del arbusto solo, desde el epicentro mismo de la prisa. Como para dejar que me atraviese, que arrase los cimientos urbanos que me amarran, que me inunde con su pena de arrabal, que me arrastre metro a metro por la efímera frontera de mi mundo y este otro mundo.
Y así ha sido como,
mientras conducías callado,
y la casa esperaba caliente,
y alguien escribía un mensaje,
y otros cenaban fuera,
yo dejaba escapar una lágrima.
una palabra se ha colado en mi cabeza:
periferia.
No puedo ahora pensar en los regalos, en la oferta de las hamburguesas, en mis botas nuevas. Sólo periferia. Luces amarillas, como baldosas señalando el camino imperativamente. Polígonos, como cementerios que descuidan sus cadáveres. Rondas y cinturones, como espirales infinitas que bordean una y otra vez la misma duda. Piezas oxidadas de viejas lavadoras, como túmulos erigidos en memoria de otra época.
Y tú, volviendo a casa, reconociendo en el asfalto, esparcidas, las pobres migas de pan de nuestra vida.
En secreto, le concedo el off al último hit del dj de moda, para dejar que las variantes del canon de Pachelbel amartilleen sin pudor cada terminación nerviosa, para que todo sea periferia. Como para beberla desde dentro, desde la negrura del otro lado, desde la tristeza del arbusto solo, desde el epicentro mismo de la prisa. Como para dejar que me atraviese, que arrase los cimientos urbanos que me amarran, que me inunde con su pena de arrabal, que me arrastre metro a metro por la efímera frontera de mi mundo y este otro mundo.
Y así ha sido como,
mientras conducías callado,
y la casa esperaba caliente,
y alguien escribía un mensaje,
y otros cenaban fuera,
yo dejaba escapar una lágrima.
domingo, 29 de noviembre de 2009
Sin cura
Lluvia. Gotas afiladas. Como dardos en el corazón de una diana, tratando de alcanzar el centro del dolor para desinfectarlo. El orígen de todos los errores permanece inmune a curas naturales, a remedios caseros, a drogas románticas, y la lluvia es una vacuna inútil para lo que ya yace enfermo.
*
Todos alargan su mano herida hacia las nubes.
Desde aquí podría yo ir minando su esperanza.
Confesarles que no será agua suficiente.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Un loco aullando
De diablos está lleno el mundo. No aprecio en sus rostros trazo alguno de ternura, y en sus ojos, insiste ese mismo rencor oscuro que a ratos me succiona a mí. Es descorazonador el ruido que se cuela entre la niebla, o el viento que hace confluir nuestros pasos por la misma acera. Todos con la misma sombra bajo los párpados, postrados ante este dios moderno, condenador y melancólico al tiempo, redactando interminables listas de errores que aguardan ser perdonados.
Ultimamente viene a sentarse un loco en este banco, y el día transcurre entre aullidos indescifrables y canciones sin estribillo.
Creo que advierte la sombra en nuestras muecas, y cacarea sin pudor su reprimenda.
Creo que su canción es la oración de un sabio visionario que abrazó la locura como único remedio.
Ultimamente viene a sentarse un loco en este banco, y el día transcurre entre aullidos indescifrables y canciones sin estribillo.
Creo que advierte la sombra en nuestras muecas, y cacarea sin pudor su reprimenda.
Creo que su canción es la oración de un sabio visionario que abrazó la locura como único remedio.
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