Podríamos asesinar los colores,
mirar a través de las ventanas
e imaginar,
callados,
el mundo a nuestra imagen
y semejanza.




Aquí os dejo un aperitivo para el café, una dulce tentación de chocolate. Se trata de una conjunción de chocolate sólido, bizcocho y mousse, combinando el blanco y el negro. Para adornar hemos usado, fresas y hojas de menta fresca, todo ello sobre un fondo de lágrimas de crema de Módena. Tres bocados para deleitar al paladar.
Un saludo!!
Rafa Díaz Pasquel