
Me arrimo a la raíz,
al tronco,
al brote.
Me abrazo
sin saber
entero al bosque.
Me trepo a la pared,
al quicio,
al vano.
Me amarro
por la arista
hasta el tejado.
De lo leve me he llegado a construirte
todo un legado de figuras en el aire.
Eso es lo poco que yo puedo ofrecer:
paisajes que a golpe de viento desvanecen.
©Elisa Berna Martínez





