domingo, 27 de junio de 2010

Bastante




Me arrimo a la raíz,
al tronco,
al brote.
Me abrazo
sin saber
entero al bosque.

Me trepo a la pared,
al quicio,
al vano.
Me amarro
por la arista
hasta el tejado.


De lo leve me he llegado a construirte
todo un legado de figuras en el aire.
Eso es lo poco que yo puedo ofrecer:
paisajes que a golpe de viento desvanecen.

©Elisa Berna Martínez

sábado, 26 de junio de 2010

Tanto río.



Ahora que sonrío,
que se aleja de la fobia mi corriente,
no hay lugar para daños ni congojas,
y la tinta reverdece en mis papeles
como piras nuevas donde libertarse.

Completos todos mis espacios,
hablo de la luz
y alumbro estrellas allá por donde paso.

Tanto sonrío.
Río
y río
y me arrastra firme el agua por su cauce
que siendo el mismo,
sin embargo,
esta vez no atemoriza su fuerza
ni sus recodos duelen.

©Elisa Berna Martínez

Excesiva paciencia



Mujeres como espantapájaros
donde acaban llegándose las mismas aves
a picotear los mismos ojos.
Mujeres como estercoleros.
Abrazadas por ratas que no entienden
de espacio ni de besos.

Callan.
Aguardan pacientes el cansancio
de sus verdugos ciegos.
Ahh, mujeres
a las que un único error
les marcó infinitamente
la piel a fuego.

©Elisa Berna Martínez

viernes, 25 de junio de 2010

Yo te creo

La creación de Adán,
Miguel Ángel


Puedo esperar
a que reviente la fruta adivinando
ya los trazos de tu boca.
A que colisionen dos cometas
compitiendo
por esbozar el borde roto de tu rasgo.

Puedo observar
desde el bastión que guarda mis victorias
la esfera celeste conformando
música que empuja a los planetas.

Y va rodando.
De sueño en sueño perfilando cada vértice.

Luego serás tú, ya como seas.
Y parecerá un cuento,
una patraña.
No, no, no.
En mis visiones ya te nombro y te acaricio.
Como fuere,
yo te creo.

©Elisa Berna Martínez

jueves, 24 de junio de 2010

De mármol


Le quito el polvo a este poema. Pase el tiempo que pase, siempre podré aplicármelo.


De mármol.
¿Puedes creerlo?

Pese a todos los crepúsculos aquellos,
sobre los que crepitamos,
como duendes de la tarde
-tan valientes, tan furtivos-
náufragos de luz e incandescencia.

No pesaron suficiente esas madrugadas
con el tiempo apurado y fugaz
como centellas...
Ni valió la calidez de los incendios,
la combustión en las bocas,
la quemazón de los cuerpos...

Debió ser de puntillas que rocé aquellos fuegos.

Pese a todo.
Sí.
¿Puedes creerlo?
Ellos me dieron un alma de mármol.

martes, 22 de junio de 2010

Atender a la memoria

La persistencia de la memoria
Salvador Dalí, 1931



Llevamos fingiendo ya demasiado tiempo,
uno enfrente del otro,
como si fuese tan fácil levantarse de la cama
y observar de reojo el suelo
cubierto de cadáveres parlantes.


Tú pareces no escuchar nada,
y hago yo como que no oigo.


Y a la tapia de mis tímpanos comienzan
a faltarle buenos argumentos
para no atender al ruego descarnado
de ese atajo de despojos.



©Elisa Berna Martínez

lunes, 21 de junio de 2010

Al otro lado de la sombra


Es verdad que a veces
se me vuelve silencio una canción,
un verso.
Se me hace de sombra aquel paraíso
afectado de niebla,
y un nirvana fugaz rechaza su fuego.

Pero también es cierto
que en la cara b de los deseos
cierta pretensión llega a tu término
y mana alguna luz entre mis labios,
o de mis dedos tu nombre,
o de mis ojos un cielo.

viernes, 11 de junio de 2010

SAYENCO JUNIO 2010

Nuevo número de la revista Sayenco: SAYENCO JUNIO 2010. Dentro del fantástico elenco de poetas que participan, no sé ni como, pero ahí estoy.

Gracias Javi!!