martes, 31 de marzo de 2009

Sitting on the dock of the bay

Me dan la espalda los gatos
con su desaire rugoso de uralita,
y Otis Redding desperdicia el tiempo
arrojado en el muelle de la Bahía.

Me dan la espalda,
ignorando,
y yo erizando la piel del corazón.
Y Otis eternamente joven
acariciando el mar con la garganta,
a dos mil millas de casa
para hacer de aquel muelle su hogar.



Como no encuentro Sitting on the dock of the bay dejo esta otra que también me encanta.

sábado, 28 de marzo de 2009

Voy a soñar silencio

Voy a soñar silencio
como quien sueña el triunfo o la grandeza.
Silencio absoluto.
Párpado caido sobre el quejido del mundo,
y un simulacro de paz.
Refugio.
Como si tus labios no labraran adioses
ni los niños
aullaran canciones bajo el balcón.
Voy a soñar silencio
ahora que todo lo que conozco se prende
de ruido y devoción.
Como quien habita un zulo
transparente y ajeno a sus vecinos,
tímido y pulcro,
nicho que muerde su lengua
y cubre de olvido un oído
cansado de escuchar.

jueves, 26 de marzo de 2009

Qué tiempos

Cuando escuece
la nostalgia ácida del latonero,
la costra en las rodillas,
la prisa en el reloj de los infantes,
mejor que lamentar
es volverse los ojos hacia adentro
y encontrar el cuaderno de los cuentos,
el bote de los lápices,
el tiempo que se guarda entre algodones
para tomarlo añejo cuando duelen
agrios y punzantes los recuerdos.

martes, 24 de marzo de 2009

Mujeres

A veces escribo
porque revienta una vena en mi garganta
y se derrama algo como rabia,
como puro arsénico
que o bien mata o deja huérfano.
A veces escribo
porque una voz dura de mujer
escuece y acaricia por igual.
Y justo cuando estabas comprendiendo
susurra Olga Guillot:
«mi´ jito»,
para cantar esos boleros,
primero hay que haber vivido».

A veces escribo por mi madre,
que sintoniza por la noche esta señal.
Mi madre,
que adora todo lo que escribo.
Y a María Dolores Pradera.









lunes, 23 de marzo de 2009

Pennyroyal Tea

No tengo buena memoria
y ese es un hecho irrefutable y probrado.
Pero a veces huelo un rastro
y el milagro alumbra con su policromía
viejos fotogramas en blanco y negro.

Hoy vino a mi olfato Pennyroyal Tea
y afirmo como irrefutable
que este vacío en la memoria
es mentiroso, y sobre todo
un gran ladrón.

domingo, 22 de marzo de 2009

Capitulación

Fotografía: Actos de la Conmemoración
del Bicentenario de Los Sitios de Zaragoza




Nunca he sido buena para capitular.

Al verse sitiada mi razón
o cualquier emoción pasajera
he tomado la ruta del animal herido.
Rauda y desbocada,
el último caudal de sangre
replicando cara a cara a la muerte,
desprendiéndose del brazo de la vida.

Sin importar que la huida sea torpe.
Sin recabar en las pilas de cadáveres.
El enemigo silbando a mis talones
y a lo lejos esa luz que no se alcanza.

Todo menos la capitulación.

viernes, 20 de marzo de 2009

Negación

He decidido
que tengo el poder de ordenar a mi antojo
los fragmentos rotos de mi historia.
Los que nadie sabe
- y callo -
Los que son secretos.
(miento)
Porque tengo el derecho y la obligación
de apartar el dolor e inventar la dicha.

Cristales rotos.
Crisantemos.
Cuchicheos.
Cucarachas.

Nunca habeis existido.

martes, 17 de marzo de 2009

Nos volvemos a ver

Será que todos los reencuentros
encierran el rancio dolor de la certeza.

Verse en el otro.
Más viejo.
Más patente el hecho de que has cambiado.
Y lo mismo yo
habré desbaratado tantas coordenadas,
tantos océanos sin playa
en antiguos mapas prefijados.

Así nos reconoceremos:
por el timbre de voz
y lo profundo de este hueco en las pupilas.
Aquellos abismos intangibles que el tiempo
no ha logrado aún arrebatarnos.

jueves, 12 de marzo de 2009

Quince años tuvo mi amor

Aquel corazón era mío,
y este amor,
si acaso,
es el rabioso amor de las ortigas.
Porque en esa hora de perros
me maté la adolescencia
y supe que haría más daño el silencio
después de la urticaria.

Contienda en las arterias

La próxima vez no engulliré mi aullido.
Prometo rezar,
hincarme ante una luna enredada
al vértice último de los campanarios.
Y aplacar el hambre,
la apetencia torpe e incauta
de este deseo licántropo.

La próxima vez
pondré fin de una vez a la contienda
que libran sangre y plata en los cauces
de mis arterias.
Y podrás decir que atendí
a un instinto extinto que devoraba
a dentelladas todas
las lunas llenas de la historia.

Y jamás engullía sus aullidos.

sábado, 7 de marzo de 2009

Código secreto

Cómo no van a doler
Si tienen que volver
A pasar por el corazón
[Re - Cordis]



Podría decirte
"Viento,
amárranos.
Tiempo,
detente muchos años."

No será nada nuevo
y nadie estará entendiendo nada,
pero podría decirte
"por si alguna vez me buscas
estaré eternamente lejos",
y en la distancia más dura del recuerdo,
tú quizá sonreirías.

No creas que no tengo presente
quién quebró los puentes
o los hilos de las marionetas.
Y a pesar de este silencio,
pienso que aún sería capaz de crear
un código secreto.

Si consigo conjugar
estos verbos nuevos que me asaltan,
prometo susurrar desde mi ventana
"antes de que nos olviden
haremos historia"
y tú contestarías
quizá sonriendo,
"andaremos de rodillas,
el alma no tiene la culpa".

Así sabría que me has entendido.