lunes, 23 de marzo de 2009

Pennyroyal Tea

No tengo buena memoria
y ese es un hecho irrefutable y probrado.
Pero a veces huelo un rastro
y el milagro alumbra con su policromía
viejos fotogramas en blanco y negro.

Hoy vino a mi olfato Pennyroyal Tea
y afirmo como irrefutable
que este vacío en la memoria
es mentiroso, y sobre todo
un gran ladrón.

9 comentarios:

Giovanni-Collazos dijo...

Así como todas las apologias, este tema también es uno de mis favoritos de Nirvana, me toca la fibra.

Siempre es un placer leerte, Elisa.

Gio.

Maga dijo...

Eso Elisa, eso mismo, huelo rastros y allí se agolpan sensaciones en mi memoria!!

Genia, has dicho cuanto me sucede a veces.

Abrazo

Sarco Lange dijo...

Advierto y condecoro.

Seguiremos rastros toda la vida y toda la muerte.
Éso me causa pánico.

La otra vez escuché a alguien que no me acuerdo quién era, que la vida con sus proyectos es demasiado corta, que algo salió mal en los cálculos divinos.
A mí no me importa
sólo me interesa
escucharlos a ustedes.

Y como también dijo alguien, lo bueno de tener mala memoria es que se goza varias veces con las mismas cosas, ja!.

Hoy día fue un día triste. La niña está en el manicomio.
Y en los manicomios no hay nadie razonablemente feliz.
La niña se afeitó con máquinas de hombres.
La niña lloró cuando nos vio. Y nosotros lloramos con ella.
1 hora. Sólo 1 hora para demorarnos el resto de la vida en utilizar el sentimiento, lo que no se alcanzó a decir entre escaños y paredes con altas enredaderas.

Soft soul adentro de los manicomios.
1 balcón con sol es lo que hacía falta en ese ambiente de día lunes, de un marzo que trajo el otoño de un brazo.

La niña imploraba por cigarrillos. No quería talvez vivir. Pero quería amargamente sus cigarrillos.

Un abrazo
SL:

Fernando dijo...

para seguir rastros te deo mi lobo..besos.

TORO SALVAJE dijo...

Hay vaciós que deberían ser encarcelados por criminales.

Besos.

Anónimo dijo...

Si la nariz guía a través de los sueños, la memoria no importa. El olfato no necesita memoria.

Un beso.

JUAN JES dijo...

Busquémosla en el iPod

Anónimo dijo...

Es cierto, olvidamos, no somos capaces de recordar conscientemente, pero de repente, una música, un olor, una imagen, despiertan los recuerdos más ocultos.

Me has traído a la memoria el precioso madrigal de Antonio Machado, de aquel que olvidaba el color de unos cabellos...

Muy bello Elisa.

Un besazo.

Bibiana Poveda dijo...

Pero pero, qué excelente, Elisa! Me dejás tintineando los ojos y el corazón. "Sólo una cosa no hay: es el olvido" (Borges), aunque nos parezca que somos probadamente desmemoriados.
Un gustísimo, hasta el próximo, y te dejo un abrazo!