miércoles, 28 de enero de 2009

Por 15 pesos



Compré un libro de cuentos totonacos
por 15 pesos
en el Museo de Antropología de Xalapa.
Y me dio pena el olvido
y los pueblos silenciosos que abandonan
el lugar que el futuro no quiso para ellos.

domingo, 25 de enero de 2009

El yo cobarde

La calle está cortada
y me separan del mundo apenas unos pasos.

Los más largos.
Los más lentos.
Los más difíciles pasos de la historia.

Porque soy la minúscula polilla
que evita los ojos de los transeúntes.
Sonrisa febril
arrojando su turbio deseo a los contenedores.
Ah! Si supiera cómo deshacerme
del formol que rodea cada músculo,
de la noche espesa que amamanta a las pupilas.

La calle está cortada
y, paralizada la voluntad de los cobardes,
sólo resta quedarse en el refugio,
fregar los platos,
buscar la excusa que contarte
y merodear por siempre los arcenes,
la periferia enfermiza de los sueños
imaginando nuevos pasos a nivel.
O nuevos puentes.

jueves, 22 de enero de 2009

Fachadas


Las fachadas de colores
deberían albergar en su interior sólo colores.
Gentes de colores,
con almas sonrientes
alumbrando desde dentro las aceras.
*
Las fachadas de colores son
eso.
Fachadas
guardando la misera de la gente.
Como este antifaz nuestro.
El del lunes.
El de cada sábado fingiendo.
Sólo fachada.

sábado, 17 de enero de 2009

Toda Barcelona reclamaba




Era Barcelona la que me buscaba,
o el mar bramando mi nombre
sobre la bruma.

Yo, creyendo que eran mis brazos
los que corrían
al encuentro de un tiempo amarillo y tierno,
y era Barcelona gruñendo,
requiriendo un espacio en la memoria.

Todos los chaflanes recordaban.
Toda Barcelona reclamaba
un boceto antiguo en las pupilas,
una Elisa breve como nieve.
Aquella Elisa.

miércoles, 14 de enero de 2009

Poesía contra la barbarie



COMO SI LA VIDA FUESE DEMASIADO LARGA
*
No puedo detener el reloj,
o parar el mundo,
o vestir de luto las marquesinas.

Así que me cabrearé contigo
como si la vida fuese demasiado larga.
Tan larga.
Y si estuviésemos en Gaza, quizá,
mañana morirías sin que te pidiera perdón.

Tan lento
el tiempo en los autobuses.
Quiero gritarles que ahora
llora un niño a los muertos por nada
mientras ellos llegan tarde al trabajo,
o al desayuno,
o a dejar al crío en la guardería.

Llora un niño.
Un hombre.
Una franja olvidada.
Y nosotros aquí sin quemar los relojes.
Sin parar el mundo.
Sin vestir de luto las marquesinas.
*
Elisa Berna Martínez
*

lunes, 12 de enero de 2009

Rastro de metralla


Por más que maquillemos el rostro,
o cosamos a la piel hileras de lentejuelas...
en el corazón perdura
la huella de la metralla.
¿De qué batalla es la última
cicatriz infinita que te cubre?

jueves, 8 de enero de 2009

Remember

Si todavía hablas de mi sonrisa,
no me queda otro remedio que creer
- aún sin ver luces al fondo de ningún túnel -.

Creer
que se vence al silencio mediante conjuros,
o que hay órbitas ocultas
recorriendo cautelosas los océanos.


Si aún puedes hablar de mi sonrisa,
no imagino el daño que han causado
estos labios cerrados a tu oido,
lo que callé y se ha ido para siempre.

Entiendo que el tiempo ya no importa,
si el silencio de tu boca
aún puede evocar esta sonrisa.