Recuerdo haber visto en televisión este año pasado un reportaje (justamente el día 25 de diciembre, creo) en el que un niño vendía a los turistas golosinas y pequeños juguetes en la plaza de Belén (donde aseguran que está el famoso portal) para comprarse con los escasos beneficios ropa. Ésta es una de mis últimas esquirlas de metralla... Y, desgraciadamente (¡tú lo has sabido expresar tan bien!), es infinita.
A veces dan ganas de que sea cierto el dicho éste de: "el mundo es un pañuelo", pero sólo para poder meterle fuego por los cuatro costados...
.. cuando la herida está cerrada.. que permanezca la cicatriz a flor de piel.. como recuerdo, constancia y evidencia.. de lo que firmemente rechazamos..
.. besos, Elisa, hasta la altura de tu nuevo balcón..
Creo que todos necesitamos una venda, pero sólo para las heridas, no para los ojos, esos, los tenemos que tener bien abiertos, y conectados a nuestras voces y lápices. Me gusta tu selección musical :) Un saludo nocturno!
Somos lo que hemos vivido, lo que hemos sufrido. Y venimos de donde venimos. Siempre quedan heridas abiertas o rastros de metralla. Buena foto. Besos, Elisa
15 comentarios:
Para la metralla no hay caretas.
Excelente.
Besos.
Tal vez ni siquiera importe la batalla, sólo las heridas no curadas.
Besos
P.D. Pedazo de foto de la torre
hay batallas que no se ven y sin embargo dejan cicatrices para siempre...el blanco es por la nieve??..besos.
***
Muy hermoso... y triste.
Recuerdo haber visto en televisión este año pasado un reportaje (justamente el día 25 de diciembre, creo) en el que un niño vendía a los turistas golosinas y pequeños juguetes en la plaza de Belén (donde aseguran que está el famoso portal) para comprarse con los escasos beneficios ropa. Ésta es una de mis últimas esquirlas de metralla... Y, desgraciadamente (¡tú lo has sabido expresar tan bien!), es infinita.
A veces dan ganas de que sea cierto el dicho éste de: "el mundo es un pañuelo", pero sólo para poder meterle fuego por los cuatro costados...
En fin, no es mi intención deprimir a nadie.
Un abrazo, Elisa.
Me encantó el poema.
***
La metralla del nacimiento, la única metralla.
P.D.: Genial el cambio de look.
Poema con mucha fuerza. Encierra en sí, una herida, qué me parece se curará lo más pronto posible.
Me gusta el cambio del blog.
Te sigo siempre, aunque no suela dejar mi huella.
Un beso.
Gio.
Todos llevamos nuestra dosis de metralla a cuestas... todos.
Mi abrazo
Marian
las batallas, batallas con nombre de mujer han ido de a poco corriendo mi maquillaje...
cómo eliminarlas de los libros de nuestra historia?
Supremo!!!
Óptimo,
besos
Sólo seis versos para un poema inmenso, sublime.
Hay cicatrices tan hondas,
tan profundas y oscuras,
sin huellas de metralla,
esa son las peores.
Un abrazo
.. cuando la herida está cerrada.. que permanezca la cicatriz a flor de piel.. como recuerdo, constancia y evidencia.. de lo que firmemente rechazamos..
.. besos, Elisa, hasta la altura de tu nuevo balcón..
Este poema me toca, nos toca a todos los que nos atrevemos a tener memoria.
¿Esta emotiva esquina dónde queda?
Los maquillajes de la historia no tapan el dolor. al contrario, los acrecenta.
Me gusta los cambios del blog, sobre todo la hermosa foto de bienvenida.
Gracias por tu apoyo y tus palabras. Me alegro que estemos siempre aquí.
Esta voz sigue soplando.
Creo que todos necesitamos una venda, pero sólo para las heridas, no para los ojos, esos, los tenemos que tener bien abiertos, y conectados a nuestras voces y lápices. Me gusta tu selección musical :) Un saludo nocturno!
Vengo de ahí, regresé a casa, tu casa: http://www.aekana.net23.net
Somos lo que hemos vivido, lo que hemos sufrido. Y venimos de donde venimos. Siempre quedan heridas abiertas o rastros de metralla.
Buena foto.
Besos, Elisa
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