viernes, 18 de diciembre de 2009

Dando gracias

La sangre sacrificada conmovió a los dioses
abriendo por fin sus ojos.
Me han bendecido con su magia.

sábado, 12 de diciembre de 2009

A quien madruga...

Te rescato. Me abrazo al reflejo
desfigurado que perdura en la memoria.
Te busco en los olores
adheridos a aquellas ropas.
Aquel jabón,
aquel perfume primero.
Te llamo. Me agarro a la última
letra que se deshace en el recuerdo.

Y cada vez vuelvo antes a casa.
Y cada mañana amanece más temprano.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Periferia

Mientras conduces callado,
una palabra se ha colado en mi cabeza:
periferia.


No puedo ahora pensar en los regalos, en la oferta de las hamburguesas, en mis botas nuevas. Sólo periferia. Luces amarillas, como baldosas señalando el camino imperativamente. Polígonos, como cementerios que descuidan sus cadáveres. Rondas y cinturones, como espirales infinitas que bordean una y otra vez la misma duda. Piezas oxidadas de viejas lavadoras, como túmulos erigidos en memoria de otra época.

Y tú, volviendo a casa, reconociendo en el asfalto, esparcidas, las pobres migas de pan de nuestra vida.

En secreto, le concedo el off al último hit del dj de moda, para dejar que las variantes del canon de Pachelbel amartilleen sin pudor cada terminación nerviosa, para que todo sea periferia. Como para beberla desde dentro, desde la negrura del otro lado, desde la tristeza del arbusto solo, desde el epicentro mismo de la prisa. Como para dejar que me atraviese, que arrase los cimientos urbanos que me amarran, que me inunde con su pena de arrabal, que me arrastre metro a metro por la efímera frontera de mi mundo y este otro mundo.

Y así ha sido como,

mientras conducías callado,
y la casa esperaba caliente,
y alguien escribía un mensaje,
y otros cenaban fuera,
yo dejaba escapar una lágrima.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Sin cura

Lluvia. Gotas afiladas. Como dardos en el corazón de una diana, tratando de alcanzar el centro del dolor para desinfectarlo. El orígen de todos los errores permanece inmune a curas naturales, a remedios caseros, a drogas románticas, y la lluvia es una vacuna inútil para lo que ya yace enfermo.
*
Todos alargan su mano herida hacia las nubes.
Desde aquí podría yo ir minando su esperanza.
Confesarles que no será agua suficiente.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Un loco aullando

De diablos está lleno el mundo. No aprecio en sus rostros trazo alguno de ternura, y en sus ojos, insiste ese mismo rencor oscuro que a ratos me succiona a mí. Es descorazonador el ruido que se cuela entre la niebla, o el viento que hace confluir nuestros pasos por la misma acera. Todos con la misma sombra bajo los párpados, postrados ante este dios moderno, condenador y melancólico al tiempo, redactando interminables listas de errores que aguardan ser perdonados.

Ultimamente viene a sentarse un loco en este banco, y el día transcurre entre aullidos indescifrables y canciones sin estribillo.
Creo que advierte la sombra en nuestras muecas, y cacarea sin pudor su reprimenda.
Creo que su canción es la oración de un sabio visionario que abrazó la locura como único remedio.

lunes, 26 de octubre de 2009

Al mismo punto



Es por eso que a veces miro hacia otro lado,
y absorbo por los ojos el asfalto circundante.

Quiero ser pared.
Semáforo.
Hacer mía la fría conmoción de los metales
para no llegar a casa y prender
la carcoma inevitable de los muebles.

Es por eso que extravío algún recuerdo
en extraños abordajes al pasado
y regresar es cada día
un camino nuevo al mismo punto,
la puerta gemela,
la misma serpiente mudando de ruina.

martes, 6 de octubre de 2009

2009

Qué largo este manojo de letras inconclusas.
Y el silencio grave
de la noche en mi cabeza.

Sólo grillos.
O miles de gallinas cacareando.
O una sólo
bramando tu nombre en la tormenta.
Y el eco insondable devolviendo
a mi boca esa palabra avinagrada.

2009,
con todos sus deseos agotados,
entre los charcos arrastra su burla de diablo.
Mañana es un niño hambriento,
una muchacha muda,
un silencio infinito
de tantas noches en mi cabeza.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Loarre 2


Todo lo que hubiera conseguido articular
habría quedado enmudecido
por cascos de caballos retornando
a los mismos campos de batalla.
Esa misma muralla, imponente y precisa
debería bastarle a mis empeños.
Convencerlos de que hay sueños que no alcanzan
los vértices más recónditos del tiempo.

viernes, 25 de septiembre de 2009

De pactos

Habíamos acordado
tú y yo, recientemente,
verter la letra de adentro hacia fuera
como si no ardiera agosto todavía
en mi espalda escamada,
o al vomitar no rasgara aquel rosario
cuenta a cuenta la boca del estómago.
Al final hay que volver y tropezarse
con las calles sitiadas de resacas
y rodar los adoquines infelices
que propugnaran ciertas rebeliones.
Si solamente hubiésemos pactado
lacrar la puerta del invierno,
llegar tarde a las citas de trabajo,
visitar al director del banco con la nómina
al cero y un ramo de flores en la mano...
Pero hemos perdido, y he vuelto
a acoplarme a mi fantasma de las 7:00.
Y la inercia guiará cada mañana
mis pasos de cordero silenciado
olvidando en el resabiado camino
sonrisas y pactos imposibles.



martes, 22 de septiembre de 2009

Sueño con flamencos


De uno en uno,
escapando quizá de la premura
con la que los días me visitan,
se asoman y abandonan los flamencos
su sombra de azúcar.
que sostienes en la palma
de la mano los minutos del eclipse,
aparta de mí aquellos augurios
que soportan,
de uno en uno,
el luto de la noche entre sus alas.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Loarre


La fortaleza
no se mide en tiempo ni en distancia.
Si acaso en batallas.
En las piedras que demuestran
lo acertado de su ingeniería.

viernes, 12 de junio de 2009

Tarde que arde

Esta tarde, como yo, abandonada a la siesta;
abrumadoramente lenta,
adherida a la espalda, como la piel barata
del sofá expuesto en el escaparate de la esquina;
tan amarilla, polvorieta;
aglutinándose trás las ventanas el aire,
amóntonándose densos todos los bostezos,
suspendiéndose un último aliento entre los labios.
Larga
- hirviente calentura del asfalto -
una flama se arrastra por tu nombre.
Adios, te digo
y me enrosco a las sombras de la puerta
donde permanece ajeno a todas la hogueras
el aroma fresco de tu carne.

domingo, 7 de junio de 2009

Calle 1ª



Como si en la manga guardase el día una esperanza,
o quedasen palomas que sacar de la chistera
de algún mago triste en busca de varita,
los adoquines añoran la chispa de su magia.
La tarde ha salido desnuda a los balcones,
el hombre ha tendido sin pinzas toda duda.
Por las fachadas ruedan los últimos fracasos
que tejen los acordes de una canción hipnótica.
Como si por las grietas de una ciudad dormida
se colasen los sueños de aquellos que no duermen
camino entre los huesos posados en los baches
para ponerle un nombre a todos los perdidos,
para olvidar el ruido que emiten los cadáveres.
Tú tendrás la clave.
Yo no confundí el rumbo,
pero enloquecen pájaros ebrios de cristales.
Cuando al fin se diluyan los rastros de esta guerra
desmontará la noche
coartadas y argumentos.

sábado, 6 de junio de 2009

Por eso he ganado


Yo no he perdido.
Desde aquí se descubren todas las tretas,
se conoce el secreto del vecino,
se ríen todas las ironías.
No he perdido.
He ganado en versos y abrazos,
he sabido del laberinto de los locos
y encontré el atajo de par en par
abierto cada tarde entre mis ojos.
No he perdido.
Tropecé en el camino con tus manos
y supe que todo continuaba
igual que antes del exilio.
Los mosquitos en la lámpara,
el fantasma en el pasillo,
la huella de los dedos sobre el espejo.
Pero tú antes no estabas.
Antes de que bramaran los terremotos
nada sabía el polvo de tus pasos.
Esa es la única razón para entender
que no he perdido.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Qué atajo tomarías

Ahora que han levantado la calle
y lamentas el hallazgo de una caja de galletas,
preguntas ¿volvemos?
Y no sabría decirte porqué camino,
qué atajo aún no hemos usado,
qué vía abriría sus venas a estos pasos
una vez que hemos sido descubiertos.

Ahora que borré la niebla
y abandonan los cajeros los indigentes
buscas agua en el asfalto
y sólo hay manos arremolinándose
a las puertas de los supermercados.
Y tú y yo robando limosnas
que alcancen para peajes
de alguna autopista despistada
dispuesta a otorgar kilómetros,
regalar rodaje
a los que intencionadamente tapiaron
todos los tubos de escape.

lunes, 18 de mayo de 2009

Mediador químico

Cuando vuelva a respirar buscaré un parque
o las orillas de un río,
o una arboleda
y te nombraré verde sin que escueza
la palabra al rodar por la garganta.

Cuando no escape de mí todo el oxígeno
ni boquee mi boca esta plegaria,
me inclinaré a lamer los sueños tuyos
como si fueran los primeros
deseos que se escurren por mi oído.

Cuando ya no bostecen mis pulmones
este sopor antihistamínico
me abrazaré al gato de la noche,
engulliré el aire que me huye,
me inyectaré el último gotero
de todo el repertorio que me falta.

viernes, 15 de mayo de 2009

Tantos océanos como caras

Guardo una suerte de retratos robados
a los instantes fugaces de mi vida.
Los rostros que me rodean,
no saben de mí,
nos cruzamos una sóla vez
por el impulso aleatorio de las mareas.
Hay tantos océanos fluyendo
como caras sin nombre
evitándonos por las aceras.

jueves, 16 de abril de 2009

Ariño en los ojos


Vista de la Villa minera de Ariño, Teruel.


Una roca sola.
Una soledad soplando entre los chopos.
Un camino viejo para viejos
recuerdos que se adentran en la huerta.
Un río que muere
abrevando de su sangre breve otro río.
Un pico y un arco.
Un latonero.
Un ojo de puente vigilando.
Una era que añora
el vuelo de las brujas en su escoba.
Un pinar y una oruga,
y otra oruga
procesionan su paso venenoso,
y unas venas negras
-pasado, presente, futuro-
adentrándose lentas
a besar la raíz dura de la tierra.

lunes, 13 de abril de 2009

Cuando se retorna


Extrañaba el frío y los kilómetros,
el silencio del viajero
enfrentándose a solas con la ventanilla.
Echaba de menos los caminos viejos,
la perspectiva hipnótica de la nieve
y la libertad que prestan las raíces
cuando se retorna.

viernes, 10 de abril de 2009

Tantos secretos

Me he convertido en una mujer llena de secretos.

Secretos para mantener vivo el rizo.
Secretos para tersar arrugas.
Secretos para alisar los labios.
Tantos secretos
que lo que miras calla
y no alcanzas a saber ya

ni lo que besas ni lo que amas.

Tantos secretos tengo.
Y para colmo
esta mala memoria mía.

jueves, 9 de abril de 2009

En un abrir y cerrar

Hay una grieta en tu pupila por la que escapa
la verdad, y nada más que la verdad.
Si tiene que dolerme algo
que sea tu nombre en otros labios
pero no esa verdad muda de tus ojos
retratando a los fantasmas,
retando a mis mentiras,
convirtiéndote en herida que se ensancha
con cada nuevo parpadeo.

miércoles, 8 de abril de 2009

Ritual de todos los años



Hermandad y Cofradía de Nazarenos Zaragoza

El día menos pensado
esta ciudad venderá a sus hijos
o les inyectará el veneno de su memoria.

Yo no quiero ver morir los mitos.
Descubrir su parte de miseria.

Las velas enrizadas de María
tiritan año trás año en el cristal
y su pedestal consuela cada vez
a menos héroes en los calvarios.
Sólo parece volver la sangre
a derramar su mapa denso
en la piel tensada de los bombos.

Esta ciudad me ha robado el crujido,
la hora rota,
el miedo primero de los niños
antes de descubrir al hombre
bajo los terceroles.







Semana Santa Ariño (Teruel)
Aprovecho para desearos unas buenas vacaciones!

Mari Trini

Hoy se ha apagado otra de esas
voces duras que acunan mi infancia.
Una de las incondicionales en el coche
en cualquier viaje que se precie.
Hoy esa estrella ha volado del jardín.





lunes, 6 de abril de 2009

Gente insoportable (seguro que conoceis a alguno)

Hay una mujer que apunta con la nariz
y ladra sus sueños más altos que su nombre.
Yo la miro y no escucho.
Pienso en que tengo que cocer guisantes,
recoger un vestido,
buscar un andén en Delicias el sábado.

Ella dirige su nariz al infinito
y revientan las alarmas en Las Torres.
Con la mente en Off busco a Silvio
desesperadamente en el itunes
y los unicornios son azules,
y "si me dices pide un deseo
pediría un rabo de nube".
Y que te calles,
porque mis hechizos no resisten
pronombres ni estridencias,
y este piano es una lluvia
de meteoros en los tímpanos
cada vez que apunta tu nariz
a algun planeta imaginario,
que no existe.
Se adelgaza la línea de tu cuerpo,
y tal y como elevas el timbre
agudo y rancio de tu voz
aparecen los créditos.
Empequeñeces.



Malas intenciones.
Heroes del Silencio, primer concierto en Zaragoza
10/10/2007 Pilares

domingo, 5 de abril de 2009

Demasiada noche

Demasiada noche.
Demasiados rostros fracturando
sus muecas ya no tan jóvenes.
Las primeras arrugas reconociéndote,
pronunciando tu nombre,
alertando a tu frente de los espejos.
Y tanta noche
girando en espiral sobre las torres
desnudas del casco viejo.
Tan vieja la luna
con su sabia luz evitando
los rincones peligrosos de los hombres.
Los que guardan el ardor primero,
la primera madrugada,
el primer invierno sobre tus labios.

Cuando pienses en mí recuerda
cualquiera de esas maldades que no eran malas,
alguna mentira de esas que no mentían,
cualquiera de aquellas noches que no duraban.

sábado, 4 de abril de 2009

Nada poético II

Sin contar con ello se prenden las farolas.
Adiós.
Adiós horas.
Adiós segundos que no me han pertenecido.
No cuento ya tampoco con tu llamada.
Adiós.
Adiós historias que no he contado,
o que no he vivido,
o que he prescindido de vivirlas.

Cuando menos lo espere
se habrán apagado las farolas.

viernes, 3 de abril de 2009

Nada poético

No hay nada poético en regresar a casa
con cinco bolsas colgando desde el Mercadona.
En esquivar en la esquina al vecino coñazo
y fingir una repentina llamada telefónica.
Nada poético en mis botas sucias,
en mis canas del flequillo,
en el indigente permanentemente viajando
del banco de La Magdalena al paraiso.
Si acaso reparé en dos palomas
dándose arrumacos y golpes con el pico
pero el timbre me alertó a tiempo
de esquivar la bicicleta.
No importa.
La verdad es que odio las palomas.

martes, 31 de marzo de 2009

Sitting on the dock of the bay

Me dan la espalda los gatos
con su desaire rugoso de uralita,
y Otis Redding desperdicia el tiempo
arrojado en el muelle de la Bahía.

Me dan la espalda,
ignorando,
y yo erizando la piel del corazón.
Y Otis eternamente joven
acariciando el mar con la garganta,
a dos mil millas de casa
para hacer de aquel muelle su hogar.



Como no encuentro Sitting on the dock of the bay dejo esta otra que también me encanta.

sábado, 28 de marzo de 2009

Voy a soñar silencio

Voy a soñar silencio
como quien sueña el triunfo o la grandeza.
Silencio absoluto.
Párpado caido sobre el quejido del mundo,
y un simulacro de paz.
Refugio.
Como si tus labios no labraran adioses
ni los niños
aullaran canciones bajo el balcón.
Voy a soñar silencio
ahora que todo lo que conozco se prende
de ruido y devoción.
Como quien habita un zulo
transparente y ajeno a sus vecinos,
tímido y pulcro,
nicho que muerde su lengua
y cubre de olvido un oído
cansado de escuchar.

jueves, 26 de marzo de 2009

Qué tiempos

Cuando escuece
la nostalgia ácida del latonero,
la costra en las rodillas,
la prisa en el reloj de los infantes,
mejor que lamentar
es volverse los ojos hacia adentro
y encontrar el cuaderno de los cuentos,
el bote de los lápices,
el tiempo que se guarda entre algodones
para tomarlo añejo cuando duelen
agrios y punzantes los recuerdos.

martes, 24 de marzo de 2009

Mujeres

A veces escribo
porque revienta una vena en mi garganta
y se derrama algo como rabia,
como puro arsénico
que o bien mata o deja huérfano.
A veces escribo
porque una voz dura de mujer
escuece y acaricia por igual.
Y justo cuando estabas comprendiendo
susurra Olga Guillot:
«mi´ jito»,
para cantar esos boleros,
primero hay que haber vivido».

A veces escribo por mi madre,
que sintoniza por la noche esta señal.
Mi madre,
que adora todo lo que escribo.
Y a María Dolores Pradera.









lunes, 23 de marzo de 2009

Pennyroyal Tea

No tengo buena memoria
y ese es un hecho irrefutable y probrado.
Pero a veces huelo un rastro
y el milagro alumbra con su policromía
viejos fotogramas en blanco y negro.

Hoy vino a mi olfato Pennyroyal Tea
y afirmo como irrefutable
que este vacío en la memoria
es mentiroso, y sobre todo
un gran ladrón.

domingo, 22 de marzo de 2009

Capitulación

Fotografía: Actos de la Conmemoración
del Bicentenario de Los Sitios de Zaragoza




Nunca he sido buena para capitular.

Al verse sitiada mi razón
o cualquier emoción pasajera
he tomado la ruta del animal herido.
Rauda y desbocada,
el último caudal de sangre
replicando cara a cara a la muerte,
desprendiéndose del brazo de la vida.

Sin importar que la huida sea torpe.
Sin recabar en las pilas de cadáveres.
El enemigo silbando a mis talones
y a lo lejos esa luz que no se alcanza.

Todo menos la capitulación.

viernes, 20 de marzo de 2009

Negación

He decidido
que tengo el poder de ordenar a mi antojo
los fragmentos rotos de mi historia.
Los que nadie sabe
- y callo -
Los que son secretos.
(miento)
Porque tengo el derecho y la obligación
de apartar el dolor e inventar la dicha.

Cristales rotos.
Crisantemos.
Cuchicheos.
Cucarachas.

Nunca habeis existido.

martes, 17 de marzo de 2009

Nos volvemos a ver

Será que todos los reencuentros
encierran el rancio dolor de la certeza.

Verse en el otro.
Más viejo.
Más patente el hecho de que has cambiado.
Y lo mismo yo
habré desbaratado tantas coordenadas,
tantos océanos sin playa
en antiguos mapas prefijados.

Así nos reconoceremos:
por el timbre de voz
y lo profundo de este hueco en las pupilas.
Aquellos abismos intangibles que el tiempo
no ha logrado aún arrebatarnos.

jueves, 12 de marzo de 2009

Quince años tuvo mi amor

Aquel corazón era mío,
y este amor,
si acaso,
es el rabioso amor de las ortigas.
Porque en esa hora de perros
me maté la adolescencia
y supe que haría más daño el silencio
después de la urticaria.

Contienda en las arterias

La próxima vez no engulliré mi aullido.
Prometo rezar,
hincarme ante una luna enredada
al vértice último de los campanarios.
Y aplacar el hambre,
la apetencia torpe e incauta
de este deseo licántropo.

La próxima vez
pondré fin de una vez a la contienda
que libran sangre y plata en los cauces
de mis arterias.
Y podrás decir que atendí
a un instinto extinto que devoraba
a dentelladas todas
las lunas llenas de la historia.

Y jamás engullía sus aullidos.

sábado, 7 de marzo de 2009

Código secreto

Cómo no van a doler
Si tienen que volver
A pasar por el corazón
[Re - Cordis]



Podría decirte
"Viento,
amárranos.
Tiempo,
detente muchos años."

No será nada nuevo
y nadie estará entendiendo nada,
pero podría decirte
"por si alguna vez me buscas
estaré eternamente lejos",
y en la distancia más dura del recuerdo,
tú quizá sonreirías.

No creas que no tengo presente
quién quebró los puentes
o los hilos de las marionetas.
Y a pesar de este silencio,
pienso que aún sería capaz de crear
un código secreto.

Si consigo conjugar
estos verbos nuevos que me asaltan,
prometo susurrar desde mi ventana
"antes de que nos olviden
haremos historia"
y tú contestarías
quizá sonriendo,
"andaremos de rodillas,
el alma no tiene la culpa".

Así sabría que me has entendido.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Presión

Esta opresión aprieta
las tuercas de mi engranaje,
y acaban saltando los resortes.

Y yo alejándome.

Como si el desierto fuera
un diminuto grano de polvo,
esta vastedad no me basta
y terminan los deseos suicidándose
buscando el borde de la pecera.

Y yo alejándome.

domingo, 15 de febrero de 2009

Hotel New York


En La Habana
la luz eclipsa toda percepción.
Y la tristeza es alegre,
y la miseria parece transformarse
en una mujer que sonríe
mientras camina pausada por el Malecón.

Por la noche despiertan
fantasmas oxidados.
E imaginas vistosos
vestidos almidonados
recorriendo los pasillos aún vivos
del Hotel New York.

viernes, 13 de febrero de 2009

Instinto pirómano

Prendería fuego a febrero
y ardiendo moriría junto a la caja
de galletas que engulle mis recuerdos.

Prendería fuego a febrero
y en el crematorio rojo de las tardes
los amantes creerían de nuevo en el amor,
hasta el instante último de quemarse.

Dime quién no se besó
en el espejo del agua al beber.
Quién no se encontró a miles de kilómetros
viviendo el poema,
sabiéndose suyas las letras
de todas las canciones.

domingo, 8 de febrero de 2009

Me recuerdas al agua


Me recuerdas al agua
con su larga lengua de reptil.
Agua a ratos mansa y tibia amiga
de mis tribulaciones.
Agua que arrasa a veces
con los débiles pilares de la verdad.
Me recuerdas al agua que horada la tarde
y embiste al silencio.
Y nos hace vivos.
O muertos monigotes.
*
*
Tengo que volver
a caminar sin paraguas bajo la lluvia.
Qué toda la furia
estalle caliente sobre mí,
porque hay un dolor de invierno,
una duda perenne,
una sospecha.
Y antes de que se cumplan los presagios,
necesito el naufragio breve,
la lucha perdida,
el enojo valiente
del agua sobre mí.

martes, 3 de febrero de 2009

Mossos


Nunca he estado en un calabozo
pero quizá entendiera algo más de lo que entiendo
ahora, si pudiese sentir lo que tú has sentido.

Lo mío ha sido vergüenza.

Porque nunca he tenido los rasgos acusatorios
que determinan a 100 metros,
en la oscuridad de la noche,
la culpabilidad absoluta de quien los porta.

Porque nunca he sido más blanca
que este domingo de espera frente a la puerta
fría de los juzgados de Badalona.

Porque nunca he llevado
encima el billete de 20 euros que delata
al ladrón extranjero del robo
intimidatorio con navaja.

Lo mío ha sido vergüenza
y un viaje triste de agua y ventanilla.
Excepticismo.
Impotencia.
Y al final fue, así como temí que fuera:
estar en el lugar incorrecto,
en el peor momento,
con la piel equivocada.



Para mi cuñado, que ha vivido una de sus peores experiencias este fin de semana al ser arrestado injustamente por los Mossos d'esquadra de Badalona y retenido 48 horas acusado, sin pruebas y con diversas irregularidades, de un robo que nunca cometió.

miércoles, 28 de enero de 2009

Por 15 pesos



Compré un libro de cuentos totonacos
por 15 pesos
en el Museo de Antropología de Xalapa.
Y me dio pena el olvido
y los pueblos silenciosos que abandonan
el lugar que el futuro no quiso para ellos.

domingo, 25 de enero de 2009

El yo cobarde

La calle está cortada
y me separan del mundo apenas unos pasos.

Los más largos.
Los más lentos.
Los más difíciles pasos de la historia.

Porque soy la minúscula polilla
que evita los ojos de los transeúntes.
Sonrisa febril
arrojando su turbio deseo a los contenedores.
Ah! Si supiera cómo deshacerme
del formol que rodea cada músculo,
de la noche espesa que amamanta a las pupilas.

La calle está cortada
y, paralizada la voluntad de los cobardes,
sólo resta quedarse en el refugio,
fregar los platos,
buscar la excusa que contarte
y merodear por siempre los arcenes,
la periferia enfermiza de los sueños
imaginando nuevos pasos a nivel.
O nuevos puentes.

jueves, 22 de enero de 2009

Fachadas


Las fachadas de colores
deberían albergar en su interior sólo colores.
Gentes de colores,
con almas sonrientes
alumbrando desde dentro las aceras.
*
Las fachadas de colores son
eso.
Fachadas
guardando la misera de la gente.
Como este antifaz nuestro.
El del lunes.
El de cada sábado fingiendo.
Sólo fachada.

sábado, 17 de enero de 2009

Toda Barcelona reclamaba




Era Barcelona la que me buscaba,
o el mar bramando mi nombre
sobre la bruma.

Yo, creyendo que eran mis brazos
los que corrían
al encuentro de un tiempo amarillo y tierno,
y era Barcelona gruñendo,
requiriendo un espacio en la memoria.

Todos los chaflanes recordaban.
Toda Barcelona reclamaba
un boceto antiguo en las pupilas,
una Elisa breve como nieve.
Aquella Elisa.

miércoles, 14 de enero de 2009

Poesía contra la barbarie



COMO SI LA VIDA FUESE DEMASIADO LARGA
*
No puedo detener el reloj,
o parar el mundo,
o vestir de luto las marquesinas.

Así que me cabrearé contigo
como si la vida fuese demasiado larga.
Tan larga.
Y si estuviésemos en Gaza, quizá,
mañana morirías sin que te pidiera perdón.

Tan lento
el tiempo en los autobuses.
Quiero gritarles que ahora
llora un niño a los muertos por nada
mientras ellos llegan tarde al trabajo,
o al desayuno,
o a dejar al crío en la guardería.

Llora un niño.
Un hombre.
Una franja olvidada.
Y nosotros aquí sin quemar los relojes.
Sin parar el mundo.
Sin vestir de luto las marquesinas.
*
Elisa Berna Martínez
*

lunes, 12 de enero de 2009

Rastro de metralla


Por más que maquillemos el rostro,
o cosamos a la piel hileras de lentejuelas...
en el corazón perdura
la huella de la metralla.
¿De qué batalla es la última
cicatriz infinita que te cubre?

jueves, 8 de enero de 2009

Remember

Si todavía hablas de mi sonrisa,
no me queda otro remedio que creer
- aún sin ver luces al fondo de ningún túnel -.

Creer
que se vence al silencio mediante conjuros,
o que hay órbitas ocultas
recorriendo cautelosas los océanos.


Si aún puedes hablar de mi sonrisa,
no imagino el daño que han causado
estos labios cerrados a tu oido,
lo que callé y se ha ido para siempre.

Entiendo que el tiempo ya no importa,
si el silencio de tu boca
aún puede evocar esta sonrisa.