sábado, 4 de abril de 2009

Nada poético II

Sin contar con ello se prenden las farolas.
Adiós.
Adiós horas.
Adiós segundos que no me han pertenecido.
No cuento ya tampoco con tu llamada.
Adiós.
Adiós historias que no he contado,
o que no he vivido,
o que he prescindido de vivirlas.

Cuando menos lo espere
se habrán apagado las farolas.

4 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Si.
Adiós a nada.

Besos.

Bibiana Poveda dijo...

las malditas farolas...
y lo que no está, no fue, no estuvo.
me gusta mucho visitar tu balcón!
abrazo,

Anónimo dijo...

Todo se va corriendo, pero no existe lugar donde ir. Las farolas se apagarán de todas formas.

Laura Gómez Recas dijo...

Es un clásico este poema. El tiempo perdido. La farola es el astro que a los urbanitas nos indica el paso de los días, el principio y el fin del ciclo.

Me ha gustado.
Laura