Podría reír.
Reír.
Como si los cajeros estuviesen vacíos esta madrugada
fría que despide noviembre.
Caer por las rendijas insondables donde se suicidan
a partir de las doce todos los relojes.
Y reír.
Con tu nombre entre los dientes.
Como si fuesemos los mismos.
Y bastase llamarte
para que acudieras al rescate
de los duendes exiliados en las afueras.
Huérfanos de toda magia.
domingo, 30 de noviembre de 2008
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Circo triste
Hay un circo donde los payasos sufren
los dolores de los niños.
Un circo infinito de canciones
fúnebres rondando la memoria del elefante.
Y yo ensayé tantas veces
el breve pasaje que pretendía,
que olvidé la coma y el espacio,
la línea invisible de la comedia.
Terminé con una soga entre las manos
subiendo y bajando autómata
el telón de los aplausos.
los dolores de los niños.
Un circo infinito de canciones
fúnebres rondando la memoria del elefante.
Y yo ensayé tantas veces
el breve pasaje que pretendía,
que olvidé la coma y el espacio,
la línea invisible de la comedia.
Terminé con una soga entre las manos
subiendo y bajando autómata
el telón de los aplausos.
lunes, 24 de noviembre de 2008
Inciso
No, no.
No quise decir que todo era prescindible.
Cuando yo abandone esta absurda carrera
vendrá otro en mi lugar a cometer los errores.
No recordarán ya mi nombre, quizá,
pero estaré riéndome en la grada
engullendo palomitas.
No quise decir que todo era prescindible.
Cuando yo abandone esta absurda carrera
vendrá otro en mi lugar a cometer los errores.
No recordarán ya mi nombre, quizá,
pero estaré riéndome en la grada
engullendo palomitas.
viernes, 21 de noviembre de 2008
Llamarte Daniela
Bien podrías llamarte Daniela
y llorar entera la noche con esta canción.
Llamarte Daniela.
Extraviar por la vereda el zumo joven
de los años calientes que hoy son tizón.
Soplarías la vela en la que arde
la fotografía.
Un hombre.
El nombre que ya no repetirías.
Y cruzarías, Daniela,
de puerta en puerta cada horizonte,
sabiendo –ahora sí- todas las verdades
y llorando entera la noche con esta canción
Un rostro joven y valiente
Mi mundo necesita un cubo de agua
fría en la cara,
una balleta amarilla
para el café vertido por la mesa,
un viaje profundo
a la bolsa de la aspiradora.
Mi mundo precisa de otro mundo,
un parto de planetas,
un rostro joven y valiente
dispuesto a emprender otras guerras
y soñar de nuevo.
fría en la cara,
una balleta amarilla
para el café vertido por la mesa,
un viaje profundo
a la bolsa de la aspiradora.
Mi mundo precisa de otro mundo,
un parto de planetas,
un rostro joven y valiente
dispuesto a emprender otras guerras
y soñar de nuevo.
jueves, 20 de noviembre de 2008
Debe ser la gripe

Se me va escurriendo la semana
rápida como la fiebre
rápida, ascendiendo al cúlmen
de los termómetros.
Y en la espiral de celulosa,
de aguja estriada en el pecho,
de vasos efervescentes,
el tiempo ha dejado de ser tiempo
para transformarse en limbo,
sin término ni tregua,
sin fecha prefijada
de alta en el corazón.
domingo, 16 de noviembre de 2008
Una tumba nueva
Fue la última vez que le vi. La última que escuché descuartizar mi nombre por sus labios, y ya el aire en su boca sabía a cementerio, a un amor amortajado sin fe en la otra vida.
Por desgracia, los relojes no guardan luto por la muerte de sus horas, y al día siguiente, una nueva tirada de periódicos calmaría la sed de los supervivientes. Sin noticias del sol, la ciudad se amarraría al cuello de la niebla, y ajenos al dolor de los mayores, recitarían los niños inocentes sus canciones infantiles. Una flota de fantasmas abordaría las calles, abasteciendo el hambre en los supermercados, y en algún retirado rincón, otra mujer sentiría la misma punzada, aquel mismo arpón, haciendo diana en la débil coraza de los sueños.
Nadie,
sin embargo,
recavó en esta tumba nueva.
Nadie la adornó con flores ni epitafios.
Por desgracia, los relojes no guardan luto por la muerte de sus horas, y al día siguiente, una nueva tirada de periódicos calmaría la sed de los supervivientes. Sin noticias del sol, la ciudad se amarraría al cuello de la niebla, y ajenos al dolor de los mayores, recitarían los niños inocentes sus canciones infantiles. Una flota de fantasmas abordaría las calles, abasteciendo el hambre en los supermercados, y en algún retirado rincón, otra mujer sentiría la misma punzada, aquel mismo arpón, haciendo diana en la débil coraza de los sueños.
Nadie,
sin embargo,
recavó en esta tumba nueva.
Nadie la adornó con flores ni epitafios.
sábado, 15 de noviembre de 2008
(Este espacio ligero y breve, es todo mío)
Llega un día en el que crees poder con todo.
Con el despertador como enemigo
que te viene a dictar obligaciones.
Con el trabajo atrasado
que amontona polvo en los estantes.
Con la voz incompetente
balbuceando reproches al teléfono.
Con la comida a punto
que engulles suplicando siesta.
Con el carro de la compra
a las ocho de la tarde calle abajo.
La pila de platos en la pica,
papeles del banco en la mesita,
la cama deshecha,
la plancha no engaña a cicatrices...
Superwoman abre un paréntesis gigante
en la tregua callada de la noche.
Quizá sobreviva a los combates
atrincherada una palabra nueva
que inyecte vitaminas de colores
al papel enfermo de los días.
Con el despertador como enemigo
que te viene a dictar obligaciones.
Con el trabajo atrasado
que amontona polvo en los estantes.
Con la voz incompetente
balbuceando reproches al teléfono.
Con la comida a punto
que engulles suplicando siesta.
Con el carro de la compra
a las ocho de la tarde calle abajo.
La pila de platos en la pica,
papeles del banco en la mesita,
la cama deshecha,
la plancha no engaña a cicatrices...
Superwoman abre un paréntesis gigante
en la tregua callada de la noche.
Quizá sobreviva a los combates
atrincherada una palabra nueva
que inyecte vitaminas de colores
al papel enfermo de los días.
viernes, 14 de noviembre de 2008
De buitres y cuevas
Ariño
Cada cueva esconde un monstruo
que viene a remover el poso de la infancia.
Y vuelve la bruja a asomar su hocico
o un vendaval de buitres
sobrevolando en círculos la memoria.
¿Recuerdas el miedo primero
de lo oscuro al fondo de la grieta?
La valentía joven de los púberes.
La inocencia osada del principio.
Aún dormirán ladrones en el garaje.
Se prenderá a media noche
una luz imaginaria.
O acechará ese buitre que espiaba
desde su cueva aquellas horas tan muertas
soñando en la ventana.
jueves, 13 de noviembre de 2008
Este contrato injusto
Habito un reducto de renta antigua,
donde pago con recuerdos cada jugada.
Y pensarás, quizá, que sale a cuenta
este negocio mío
mano a mano con la vida.
Pero cada día huye de mí a otros bolsillos
una postal,
un río,
un viejo lapicero.
Y se vacían de historias las alacenas.
Y en la memoria los huecos no tienen nombre.
La mariposa se deshace en alfileres
y paredes desnudas buscan colecciones.
Tengo que romper este contrato
trampa para necios y patanes.
Yo era esa postal.
Mío era el río.
Y ese viejo lapicero que soñaba.
donde pago con recuerdos cada jugada.
Y pensarás, quizá, que sale a cuenta
este negocio mío
mano a mano con la vida.
Pero cada día huye de mí a otros bolsillos
una postal,
un río,
un viejo lapicero.
Y se vacían de historias las alacenas.
Y en la memoria los huecos no tienen nombre.
La mariposa se deshace en alfileres
y paredes desnudas buscan colecciones.
Tengo que romper este contrato
trampa para necios y patanes.
Yo era esa postal.
Mío era el río.
Y ese viejo lapicero que soñaba.
Constitución
Yo soy breve hija de un libro
que no supo del antes y adolece
crónica ignorancia.
Olvido agudo.
Yo soy una frontera desde entonces,
un borde peligroso con dos filos.
A un lado acudían las quimeras.
Al otro, aglutinados,
rancios episodios vergonzantes
negaban por tres veces el pasado.
que no supo del antes y adolece
crónica ignorancia.
Olvido agudo.
Yo soy una frontera desde entonces,
un borde peligroso con dos filos.
A un lado acudían las quimeras.
Al otro, aglutinados,
rancios episodios vergonzantes
negaban por tres veces el pasado.
martes, 11 de noviembre de 2008
Risas en la farmacia
Estos últimos días, he compartido con vosotros postales de recuerdo, de nostalgia, de cierta angustia o abatimiento (hay a quien le dejo el cuerpo para un concurso...) Así que me parece justo compartir tambien esos pequeños detalles que nos hacen olvidar lo demás, y echarnos unas risas de las buenas.
Aparecía en el Heraldo de Aragón de hoy una reseña sobre un libro escrito por el periodista Carlos García Costoya, que recoge anécdotas ocurridas en las farmacias de España, a la hora de ir a pedir un medicamento. Aquí os dejo algunas de estas joyas que me han hecho llorar de la risa (gracias mamá por pasármelo!!!):
- Delirio por colirio
- Locutorio por colutorio
- Angelito por Angileptol
- Erectil por Viagra
- Preservativos consistentes, para no seguir haciendo "corpore in sepulto": Flipa! quería decir para no seguir haciendo el coitus interruptus!
- Aspirina quirvin por aspirina que hierve, es decir, efervescente.
- Filipanda por Lizipaina
- Spiderman por Espidifen
- Peter Pan por Primperán.
- "El trono del Cid" por........ aquí ya me meo: TROMBOCID
- Duralex por Durex
- Profiteroles por Preservativos (iba de dulces la cosa)
- Deme las pastillas de la amiga de la Pantoja... se refería a las Zaldiar, y lo decía por la Zaldivar.
- Crema Victoria Vera, por el Aloe Vera.
- Señora que pide algo contra el "tiquis miquis", que lo ha oido en la tele. Se refería al Anisakis.
Aparecía en el Heraldo de Aragón de hoy una reseña sobre un libro escrito por el periodista Carlos García Costoya, que recoge anécdotas ocurridas en las farmacias de España, a la hora de ir a pedir un medicamento. Aquí os dejo algunas de estas joyas que me han hecho llorar de la risa (gracias mamá por pasármelo!!!):
- Delirio por colirio
- Locutorio por colutorio
- Angelito por Angileptol
- Erectil por Viagra
- Preservativos consistentes, para no seguir haciendo "corpore in sepulto": Flipa! quería decir para no seguir haciendo el coitus interruptus!
- Aspirina quirvin por aspirina que hierve, es decir, efervescente.
- Filipanda por Lizipaina
- Spiderman por Espidifen
- Peter Pan por Primperán.
- "El trono del Cid" por........ aquí ya me meo: TROMBOCID
- Duralex por Durex
- Profiteroles por Preservativos (iba de dulces la cosa)
- Deme las pastillas de la amiga de la Pantoja... se refería a las Zaldiar, y lo decía por la Zaldivar.
- Crema Victoria Vera, por el Aloe Vera.
- Señora que pide algo contra el "tiquis miquis", que lo ha oido en la tele. Se refería al Anisakis.
domingo, 9 de noviembre de 2008
Domingo silente
A los pies de mi cama
llora la calle de rodillas su rezo extraño.
Y no está lloviendo.
Pero parecen deslucidos los colores,
y más quedo el quejido de los gitanos,
y bajan autobuses como siempre,
con la furia de siempre,
con los mismos de siempre dentro
pero más tristes.
Así es este domingo silente
que encubre el último deseo de los borrachos
de vuelta a casa igual de grises.
Igual de solos.
Amanezco en mi cama del mismo lado
y postrado, cada persojaje de la película
entona diferente su plegaria.
Con su dolor diferente rezumando.
Con sus diferentes sueños fracasados.
Todos encogidos,
en el mismo barrio
en este domingo de abrazo silente.
llora la calle de rodillas su rezo extraño.
Y no está lloviendo.
Pero parecen deslucidos los colores,
y más quedo el quejido de los gitanos,
y bajan autobuses como siempre,
con la furia de siempre,
con los mismos de siempre dentro
pero más tristes.
Así es este domingo silente
que encubre el último deseo de los borrachos
de vuelta a casa igual de grises.
Igual de solos.
Amanezco en mi cama del mismo lado
y postrado, cada persojaje de la película
entona diferente su plegaria.
Con su dolor diferente rezumando.
Con sus diferentes sueños fracasados.
Todos encogidos,
en el mismo barrio
en este domingo de abrazo silente.
sábado, 8 de noviembre de 2008
Me engulle a mí
"A los quince supe toda la verdad,
que yo naci para volar.
A los dieciocho eramos extraños,
dos pibes locos de par en par.
Luego fue la fiebre de los veinte años,
romper con todo,
me balanceaba sobre los tejados."
Amaral, Siento que te extraño
Aunque la adolescencia conceda
ese pasaje narcótico en el tren de la utopía,
y comprendas que el mundo está contra tí
pero intuyas salir victoriosa.
Pese a que esa edad mantenga
la esencia épica de las batallas
y de un bocado valeroso, por lo inocente,
creas que te engulles a la vida.
No regresaría
al planeta más ocuro de la galaxia,
si bien es ahora la vida
la que no engulle a otros.
Me engulle a mi.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
El miedo es ligero como la niebla
Toc-Toc!
Un antiguo monstruo llama a las puertas del sueño.
"¿Recuerdas lo negras
que podían llegar a ser las noches?"
Y haciendo memoria,
se posan de nuevo cuervos en la cama.
"No bajes la guardia.
El miedo es ligero como la niebla
y acostumbra a colarse por las ranuras
de las cerraduras más inaccesibles."
...el monstruo ha dicho.
Luminoso

Abrázate a la luz que nos queda,
al color que la muerte otorga
a los hijos caducos de los árboles.
Porque la ciudad avanza
posiciones frente a tus trincheras,
y vuelve el polvo a las ventanas,
la noche a las ojeras,
el ruido a los rincones que desafiaban
los mordiscos ciegos del acero.
Abrázate a la luz y olvida
estas cenizas,
el eclipse,
este barrio.
Porque durará la lucha
lo que dure tu abrazo.
al color que la muerte otorga
a los hijos caducos de los árboles.
Porque la ciudad avanza
posiciones frente a tus trincheras,
y vuelve el polvo a las ventanas,
la noche a las ojeras,
el ruido a los rincones que desafiaban
los mordiscos ciegos del acero.
Abrázate a la luz y olvida
estas cenizas,
el eclipse,
este barrio.
Porque durará la lucha
lo que dure tu abrazo.
martes, 4 de noviembre de 2008
Como las "Tijeretas"
Ariño, Teruel.
Cuando vuelvo los ojos de la memoria
encuentro a una mujer desconocida.
No era yo la que trazaba
corazones de vaho en las ventanas.
No estuve en Pigalle, ni alcancé
la grandeza en un filo de obsidiana.
No era yo la que aprendía
modales por las calles de La Habana.
Esa extraña...
esa extraña te besa los silencios
en la boca, y yace suspendida
en el centro perfecto de la esfera.
Esa extraña
flota en un remanso de recuerdos
imprecisos y banales,
absorta en los espejos infantiles.
Absorta, y sin saberlo,
de espaldas a la vida.
lunes, 3 de noviembre de 2008
Desayuno con dromedario
Algo desentonaba en el paisaje.
No era el olor que la lluvia
larga impregna en la tierra seca.
No era el disfraz amarillo
del monte que resucita.
Nunca había desayunado
con un dromedario frente a mi terraza.
Pero en los pueblos, un circo,
suele acompañarse de sorpresas.
*
*
No era el olor que la lluvia
larga impregna en la tierra seca.
No era el disfraz amarillo
del monte que resucita.
Nunca había desayunado
con un dromedario frente a mi terraza.
Pero en los pueblos, un circo,
suele acompañarse de sorpresas.
*
*
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