
Se me va escurriendo la semana
rápida como la fiebre
rápida, ascendiendo al cúlmen
de los termómetros.
Y en la espiral de celulosa,
de aguja estriada en el pecho,
de vasos efervescentes,
el tiempo ha dejado de ser tiempo
para transformarse en limbo,
sin término ni tregua,
sin fecha prefijada
de alta en el corazón.
9 comentarios:
...y yo te traigo
miel y limón
y besitos a
tu corazón!
♥♥♥besos♥♥♥
Y se desparrama por los dedos, ágiles como la fiebre, sin tregua. Amen.
Besos
MArian
Que vida...yo también mocosa...es cosa de familia pues.
Mejórate Reina!
Mañana: Cursillo Opusiano 2ª parte jejeje
Vaya si que es contagioso lo que ocurre que hasta yo lo he pillado, a ver si ha sido aquí :o)
Un besito y mejórate.
Fijate lo malita que estás y encima no crecerás...
Eso es lo peor de todo.
Besos.
Lo mejor pa un corazón enfermo es un kilo de chocolate y besos. MUAAAA a ese balcón.
.. después suele venir un estado de mejoría general.. :-)
.. ponte buena pronto..
.. besos a tu balcón, Elisa..
Es que la fiebre hace que muchas cosas se escurran.
¿El corazón? Qué duro es darlo de alta. Es un tejido con tantas huellas...
Mi voz de aliento para este simpático balconcito.
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