sábado, 15 de noviembre de 2008

(Este espacio ligero y breve, es todo mío)

Llega un día en el que crees poder con todo.

Con el despertador como enemigo
que te viene a dictar obligaciones.
Con el trabajo atrasado
que amontona polvo en los estantes.
Con la voz incompetente
balbuceando reproches al teléfono.
Con la comida a punto
que engulles suplicando siesta.
Con el carro de la compra
a las ocho de la tarde calle abajo.

La pila de platos en la pica,
papeles del banco en la mesita,
la cama deshecha,
la plancha no engaña a cicatrices...

Superwoman abre un paréntesis gigante
en la tregua callada de la noche.
Quizá sobreviva a los combates
atrincherada una palabra nueva
que inyecte vitaminas de colores
al papel enfermo de los días.

9 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Superwoman se va a estresar.

Necesita más poderes mágicos.

Besos.

© José A. Socorro-Noray dijo...

Hasta el tedio lo conviertes en belleza, poeta.
Espero que la noche siempre te inyecte la dosis necesaria de utopía para que puedas continuar construyendo poesía.

Un beso

La sonrisa de Hiperion dijo...

"La pila de platos en la pica,
papeles del banco en la mesita,
la cama deshecha,
la plancha no engaña a cicatrices..."

Eso ha sonado malamente. Heridas en el corazón...
Saludos!

Anónimo dijo...

A veces creo que soy yo sola la que me siento así.Qué bien sabes expresarlo.
Un beso

Sofía B. dijo...

Como suena este poema y eso que no lo había leído antes.

Besos con empatía.

Dylan Nes dijo...

Cuanta tristeza dejas ver en estas palabras, tanta tristeza que duele hasta el alma, hasta mi alma llora en este presente.

Creo igual que sabrá salir el sol y encontraras con tus palabras el puente que te deje salir.

Una hermosura de lugar. Que bueno conocerte.

Nes

Fernando dijo...

esto se tendría que titular...descubrirse en lo cotidiano...besos

Kafda Vergara dijo...

Sin lugar a dudas, amiga, el mundo entero está bastante anémico y pálido. ¿El papel? Deshaciéndose. Creo que de a poco tendremos que reciclarlo y añadirle a la pasta esas hojitas y esos pétalos que quedan incrustados en el papel artesanal. ¿Los has visto? Creo que hasta eso vendía el buhonero de Pedrito ¡jajaja!

Es un poema contra la indiferencia. Me gustó mucho. Me recuerda un poco a Petit déjeuner du matin de Jacques Prévert. Un dolor muy compartido.

Desde mi ventana

thoti dijo...

.. si te vale esta palabra nueva.. ¡ánimo!..

.. bss Elisa..