jueves, 16 de abril de 2009

Ariño en los ojos


Vista de la Villa minera de Ariño, Teruel.


Una roca sola.
Una soledad soplando entre los chopos.
Un camino viejo para viejos
recuerdos que se adentran en la huerta.
Un río que muere
abrevando de su sangre breve otro río.
Un pico y un arco.
Un latonero.
Un ojo de puente vigilando.
Una era que añora
el vuelo de las brujas en su escoba.
Un pinar y una oruga,
y otra oruga
procesionan su paso venenoso,
y unas venas negras
-pasado, presente, futuro-
adentrándose lentas
a besar la raíz dura de la tierra.

lunes, 13 de abril de 2009

Cuando se retorna


Extrañaba el frío y los kilómetros,
el silencio del viajero
enfrentándose a solas con la ventanilla.
Echaba de menos los caminos viejos,
la perspectiva hipnótica de la nieve
y la libertad que prestan las raíces
cuando se retorna.

viernes, 10 de abril de 2009

Tantos secretos

Me he convertido en una mujer llena de secretos.

Secretos para mantener vivo el rizo.
Secretos para tersar arrugas.
Secretos para alisar los labios.
Tantos secretos
que lo que miras calla
y no alcanzas a saber ya

ni lo que besas ni lo que amas.

Tantos secretos tengo.
Y para colmo
esta mala memoria mía.

jueves, 9 de abril de 2009

En un abrir y cerrar

Hay una grieta en tu pupila por la que escapa
la verdad, y nada más que la verdad.
Si tiene que dolerme algo
que sea tu nombre en otros labios
pero no esa verdad muda de tus ojos
retratando a los fantasmas,
retando a mis mentiras,
convirtiéndote en herida que se ensancha
con cada nuevo parpadeo.

miércoles, 8 de abril de 2009

Ritual de todos los años



Hermandad y Cofradía de Nazarenos Zaragoza

El día menos pensado
esta ciudad venderá a sus hijos
o les inyectará el veneno de su memoria.

Yo no quiero ver morir los mitos.
Descubrir su parte de miseria.

Las velas enrizadas de María
tiritan año trás año en el cristal
y su pedestal consuela cada vez
a menos héroes en los calvarios.
Sólo parece volver la sangre
a derramar su mapa denso
en la piel tensada de los bombos.

Esta ciudad me ha robado el crujido,
la hora rota,
el miedo primero de los niños
antes de descubrir al hombre
bajo los terceroles.







Semana Santa Ariño (Teruel)
Aprovecho para desearos unas buenas vacaciones!

Mari Trini

Hoy se ha apagado otra de esas
voces duras que acunan mi infancia.
Una de las incondicionales en el coche
en cualquier viaje que se precie.
Hoy esa estrella ha volado del jardín.





lunes, 6 de abril de 2009

Gente insoportable (seguro que conoceis a alguno)

Hay una mujer que apunta con la nariz
y ladra sus sueños más altos que su nombre.
Yo la miro y no escucho.
Pienso en que tengo que cocer guisantes,
recoger un vestido,
buscar un andén en Delicias el sábado.

Ella dirige su nariz al infinito
y revientan las alarmas en Las Torres.
Con la mente en Off busco a Silvio
desesperadamente en el itunes
y los unicornios son azules,
y "si me dices pide un deseo
pediría un rabo de nube".
Y que te calles,
porque mis hechizos no resisten
pronombres ni estridencias,
y este piano es una lluvia
de meteoros en los tímpanos
cada vez que apunta tu nariz
a algun planeta imaginario,
que no existe.
Se adelgaza la línea de tu cuerpo,
y tal y como elevas el timbre
agudo y rancio de tu voz
aparecen los créditos.
Empequeñeces.



Malas intenciones.
Heroes del Silencio, primer concierto en Zaragoza
10/10/2007 Pilares

domingo, 5 de abril de 2009

Demasiada noche

Demasiada noche.
Demasiados rostros fracturando
sus muecas ya no tan jóvenes.
Las primeras arrugas reconociéndote,
pronunciando tu nombre,
alertando a tu frente de los espejos.
Y tanta noche
girando en espiral sobre las torres
desnudas del casco viejo.
Tan vieja la luna
con su sabia luz evitando
los rincones peligrosos de los hombres.
Los que guardan el ardor primero,
la primera madrugada,
el primer invierno sobre tus labios.

Cuando pienses en mí recuerda
cualquiera de esas maldades que no eran malas,
alguna mentira de esas que no mentían,
cualquiera de aquellas noches que no duraban.

sábado, 4 de abril de 2009

Nada poético II

Sin contar con ello se prenden las farolas.
Adiós.
Adiós horas.
Adiós segundos que no me han pertenecido.
No cuento ya tampoco con tu llamada.
Adiós.
Adiós historias que no he contado,
o que no he vivido,
o que he prescindido de vivirlas.

Cuando menos lo espere
se habrán apagado las farolas.

viernes, 3 de abril de 2009

Nada poético

No hay nada poético en regresar a casa
con cinco bolsas colgando desde el Mercadona.
En esquivar en la esquina al vecino coñazo
y fingir una repentina llamada telefónica.
Nada poético en mis botas sucias,
en mis canas del flequillo,
en el indigente permanentemente viajando
del banco de La Magdalena al paraiso.
Si acaso reparé en dos palomas
dándose arrumacos y golpes con el pico
pero el timbre me alertó a tiempo
de esquivar la bicicleta.
No importa.
La verdad es que odio las palomas.