domingo, 22 de noviembre de 2009

Un loco aullando

De diablos está lleno el mundo. No aprecio en sus rostros trazo alguno de ternura, y en sus ojos, insiste ese mismo rencor oscuro que a ratos me succiona a mí. Es descorazonador el ruido que se cuela entre la niebla, o el viento que hace confluir nuestros pasos por la misma acera. Todos con la misma sombra bajo los párpados, postrados ante este dios moderno, condenador y melancólico al tiempo, redactando interminables listas de errores que aguardan ser perdonados.

Ultimamente viene a sentarse un loco en este banco, y el día transcurre entre aullidos indescifrables y canciones sin estribillo.
Creo que advierte la sombra en nuestras muecas, y cacarea sin pudor su reprimenda.
Creo que su canción es la oración de un sabio visionario que abrazó la locura como único remedio.

10 comentarios:

thoti dijo...

.. de alguna manera.. de alguna forma.. yo soy uno de esos locos.. que de alguna forma también aúllan al viento vete tú a saber por qué.. :-)
.. besos.. y que sepas que eres una de mis poetisas favoritas.. ah, y que sólo te succione el "calorcillo"de vida.. que llega hasta el rincón de tu balcón..
.. feliz semana..

Fernando dijo...

nada de lo que no sea un sueño trae otra cosa que viento y a veces precisar entre dioses y demonios no trae más que más sombras que te hablan...ser loco a veces es lo más sensato.

besos

josefina dijo...

Hola, me he pasado por tu blog y me han gustado mucho tus poesías.
Y los diablos, te diré me dan tanto miedo que prefiero obviarlos.
Yo me considero también un poco loca, lo único que en vez de aullar canto por lo "bajini".
Un saludo.

Anónimo dijo...

Los locos cultivan bancos para sembrarlos por el mundo, alimentados por el ruido que se cuela entre la niebla.

Besos.

Marian Raméntol dijo...

Y esa es la mejor de las oraciones, Elisa, la locura compartida sobre un banco.

Un abrazote
Marian

TORO SALVAJE dijo...

Pues si.
A mí el loco se me comió.

Besos.

Anónimo dijo...

Yo empiezo a temer que no me cuento entre esos locos, si no entre los cuerdos absurdos que retratas..., tendré que asumir mi reprimenda.

Besos.

Ana Muela Sopeña dijo...

Sensacional, Elisa. Este microrrelato o texto de prosa poética llega profundamente y permite una reflexión profunda. Dentro de la locura hay lucidez y dentro de la supuesta cordura mucha locura. Y así vivimos...

Un abrazo fuerte
Ana

Laura Gómez Recas dijo...

Guardemos las dosis de locura necesarias en un frasco de cristal junto al espejo. Guardémoslas...

Besos.
Laura

Laura Gómez Recas dijo...

Guardemos las dosis de locura necesarias en un frasco de cristal junto al espejo. Guardémoslas...

Besos.
Laura