sábado, 12 de diciembre de 2009

A quien madruga...

Te rescato. Me abrazo al reflejo
desfigurado que perdura en la memoria.
Te busco en los olores
adheridos a aquellas ropas.
Aquel jabón,
aquel perfume primero.
Te llamo. Me agarro a la última
letra que se deshace en el recuerdo.

Y cada vez vuelvo antes a casa.
Y cada mañana amanece más temprano.

9 comentarios:

© José A. Socorro-Noray dijo...

La ausencia planea siempre en la memoria.


Un abrazo

TORO SALVAJE dijo...

Estrategias de la memoria.
Milagros para el alma huérfana.

Besos.

fgiucich dijo...

Los versos que ayudan a soportar la espera. Abrazos.

Fernando dijo...

una buena manera de hablar del amor...precioso.

thoti dijo...

.. que bello es que alguien te busque con necesidad y quiera rescatarte cuánto antes, en el menor tiempo posible..

.. besos a tu balcón, Elisa..

Marian Raméntol dijo...

Como en una fotografía de la ausencia, todo es igual en la memoria, pero todo ha cambiado...

Besotes
Marian

jagirreo.es.tl dijo...

No hay ningún artificio en lo que escribes (si lo hay, no se nota). No sobra nada (lo que falta, sobra). Sólo queda poesía.

carlota dijo...

Qué bien reflejada el ansia del encuentro, de la no separación.
Delicado y auténtico.
Besos

Anónimo dijo...

El recuerdo, la rutina, lo cotidiano..., es la vida misma. precioso.

Besos.