jueves, 12 de marzo de 2009

Quince años tuvo mi amor

Aquel corazón era mío,
y este amor,
si acaso,
es el rabioso amor de las ortigas.
Porque en esa hora de perros
me maté la adolescencia
y supe que haría más daño el silencio
después de la urticaria.

13 comentarios:

Giovanni-Collazos dijo...

Sinceramente me he quedado sin palabras a leer este poema, se respira el desamor y ante ello no se que decir.

Un fuerte abrazo.

Gio.

TORO SALVAJE dijo...

El rabioso amor de las ortigas.
Tremendo.
Tremendo.
Tremendo.

Voy a rascarme sin parar.

Besos.

Fernando dijo...

y cuanto duele aunque luego todo sea un azucarillo...besos.

Marian Raméntol dijo...

El dolor después del fin, como una urticaria rabiosa, sí.

Un besote
Marian

Anónimo dijo...

Genial esa imagen desolada.
Besos

el secreto de monalisa dijo...

qué precioso, me sentí tatuada por tus palabras, un beso!

Sarco Lange dijo...

Me convierto en viejecita de 90 para decirte que tras cada muerte hay una plena resurrección.

Y en el convento de los años previos veremos un balcón con sol repleto de gorriones.

SL.

Anónimo dijo...

Primeros amores, sentimientos que bullen y escuecen, aunque después, sorprendentemente, no sean sino recuerdos.

Magnífico, Elisa.

Un besazo.

Bibiana Poveda dijo...

Cómo me encanta lo que decís, en esa manera que deja la picazón en el alma!
Abrazo!

Anónimo dijo...

hermoso...me dio pena. Me transportó a el campo de mis abuelos, cuando yo tenía 15 años.

De Anís dijo...

pasé por aquí y también tuve un amor de quince años, pero por dios que ha pasado el tiempo y aun me sigue latiendo...

me asomé al balcón para ver y me encontré con tus bellas palabras, qué tal?

Saludos

mia dijo...

Y luego...no pasa

florece...o sangra!

besos

thoti dijo...

.. que fuerza tienen siempre tus palabras!!!.. que fuerza!!.. si no eres mi poeta preferida, debe faltarte nada..
.. un beso hasta tu balcón, Elisa..