viernes, 15 de mayo de 2009

Tantos océanos como caras

Guardo una suerte de retratos robados
a los instantes fugaces de mi vida.
Los rostros que me rodean,
no saben de mí,
nos cruzamos una sóla vez
por el impulso aleatorio de las mareas.
Hay tantos océanos fluyendo
como caras sin nombre
evitándonos por las aceras.

14 comentarios:

qui sap si... dijo...

Cerco els teus ulls
en un mar de cares
que em fuetegen
com gotes de pluja
mirant impàvids
davant la meva agosarada
insistència.
Camino mil vegades
recorreguts vells
de tants passos perduts
en la recerca d’uns records
que van marxant
de la memòria
com les fulles a la tardor.
Demanaria a cadascuna
de vosaltres
efímeres imatges furtives
un bes,
per poder recordar
i reconèixer
el seu gust ametllat
que m’ajudés a retrobar-la,
però ni gosaria,
ni m’ho permetríeu.
Acabaré perdut
per nous vells racons
on miraré de fit a fit
els milers d’ulls
que naveguen pels voltants,
i fins i tot aquells
que indiscrets re voleien
cantant la tristor dels meus.

Marian Raméntol dijo...

Ni te imaginas cuánta razón lleva el poema, deberíamos hacer banderolas con él y colgarlo de todos los balcones.

Un besazo, princesa.

MArian

TORO SALVAJE dijo...

Evitándonos como apestados, temerosos de lo desconocido.

Besos.

Unknown dijo...

que buena metàfora...oceanos fluyendo como caras sin nombre....evitandonos por las aceras....
has descripto admirablemente el lugar donde vivo.
en un lugar pequeño, aunque no te conozcan , la gente saluda y sonrie...pero en las ciudades...nadie eleva la vista al cielo brillante de sol, ni al nido protegido en la horqueta de los àrboles, ni se vuelve al rostro que lo enfrenta, nadie mira a los ojos.
Alicia

jagirreo.es.tl dijo...

Elisa, si el soñar nos hace libres,
sigue soñando.

Elisa, si el salir nos hace libres,
sigue saliendo.

Hoy subo a tu balcón. Subo contigo.
Subo a soñar, subo a salir. Y canto.

© José A. Socorro-Noray dijo...

¡Cuánta razón tienes!

Quizás seamos demasiados árboles
y no podamos ver con claridad el bosque.

Un abrazo

Laura Gómez Recas dijo...

Qué bien tejido ese misterio de los otros. Los ves en la calle y sabes que son como tú, pero lejanos, a veces, tan lejanos que da miedo.

Un abrazo,
Laura

Bibiana Poveda dijo...

Elisa! Qué bueno leerte nuevamente.
Y en un poema así, con esta cosa del anonimato y la desolación. Pega duro.
Este balcón es uno de mis lugares preferidos.
Un abrazo!

Mamen Alegre dijo...

Guardar tantos como quepan...

Un poema fantástico Elisa, un gusto volver a leerte.

Besos querida poeta

Jj dijo...

Así llegué aquí. Aún lo recuerdo. Mira que no suele hacerlo.

இலை Bohemia இலை dijo...

Entre un mar de caras, vamos zozobrando...Genial escrito!

Un saludo

Anónimo dijo...

Estoy con Marian, este poema puede ser como un mantra escrito. Para recordar nuestra impermanencia y nuestra fugacidad.
Muchos besos.

jagirreo.es.tl dijo...

Me has recordado un poema de Ezra Pound:

THE apparition of these faces in the crowd;
Petals on a wet, black bough.


La aparición de estos rostros en el gentío,
pétalos en una húmeda, oscura rama.

lichazul dijo...

rostros y granos de arena
semillas de mostaza en esta tierra...

hondura en cada imagen que traspasa el semblante y se anida en quien te lee