
Quizá no necesite entender grandes misterios,
o sellar con los espejos pactos de silencio.
Cuando la noche escupió todas sus mentiras,
el corazón
- ligero -
supo remendar sus alas,
y entendió que alcanzaría la vida
lo que lograra estirar aquel último vuelo.
3 comentarios:
ME encanta Elisa, delicado, suave, como ese vuelo ligero, es así, el corazón a veces no necsita demasiadas respuestas.
Un besazo
Casi nunca hace falta saber de grnades misterios para ser capaz de abrazarlos.
.. un corazón ligero es lo mejor para emprender sempre un largo viaje..
.. bss desde mis colinas, Elisa..
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