domingo, 27 de abril de 2008

Las últimas alas


Quizá no necesite entender grandes misterios,
o sellar con los espejos pactos de silencio.

Cuando la noche escupió todas sus mentiras,
el corazón
- ligero -
supo remendar sus alas,
y entendió que alcanzaría la vida
lo que lograra estirar aquel último vuelo.

3 comentarios:

Sandra Garrido dijo...

ME encanta Elisa, delicado, suave, como ese vuelo ligero, es así, el corazón a veces no necsita demasiadas respuestas.

Un besazo

Sofía B. dijo...

Casi nunca hace falta saber de grnades misterios para ser capaz de abrazarlos.

thoti dijo...

.. un corazón ligero es lo mejor para emprender sempre un largo viaje..
.. bss desde mis colinas, Elisa..