
Ícaro de Livia Alessandrini, www.livia-alessandrini.com
Yo me dedico a incendiar tus alas,
arder tus sueños,
a calcinar tu paz.
Y se vienen cayendo todos los deseos,
se llegan callando al suelo los versos,
como una lluvia triste,
llanto de cenizas,
restos de batalla sin ganar.
Y después suplico
-ingrata-
que te vistas la boca de sonrisa.
Te hablo del sol y de futuro,
bautizo con tu nombre nuestra casa...
como si un minuto antes
-ingrata-
no hubiese prendido en ti
la lumbre oscura de la tristeza.
*
5 comentarios:
Hola Elisa, me gustan mucho las imagenes que acompañan tu poesia...me identifique mucho.
un abrazo
Cómo se incendían las alas del olvido?
Quizá bautizando con el olvido, no te parece?
Palabras muy profundas con su tiempo y su espacio. Frasco de tinta que no seca, aunque el tiempo sople y sopla.
Un saludo, espero volver.
Gaby
Óptimo,me lo robaría!
♥♥♥besos♥♥♥
Gracias Cromática, me alegro que mis poemas hayan dejado algún mensaje en ti. Es un placer contar con tu lectura. Un saludico!!
Hola Gaby, pues gracias por tu visita y espero que se repita!! Pasaré por tu casa! Un saludo!
Mia, gracias por tu paseo por estas letras, robatelo, jaja. Un saludo!!
Un poema muy hermoso, con imágenes originales y frescas.
Me encantó leerte, Elisa.
Felicidades
Un beso grande
Ana
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