jueves, 7 de agosto de 2008

¿Pesadilla?

Cuando me pellizqué la oreja,
comprendí que nada de aquello
había sido un sueño.

Todavía estaba caliente su lado de la cama.
Ropa esparcida por el suelo...
Y un reguero de sangre conducía,
desde la puerta del piso,
hasta mi malherido corazón.

*elisa*




5 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Genial.

Que bueno.

Besos.

fgiucich dijo...

Esas heridas que nunca cicatrizan. Abrazos.

lichazul dijo...

elisa

de pesadillas se componen realidades
cómo saber si estamos despiertos o no??

thoti dijo...

.. sería genial si todas las pesadillas resultaran luego nada más que sueños.. y se quedara sólo en un mal susto y sobresalto, que nuestro corazón fué malherido..
.. besos desde mis colinas Elisa..

jagirreo.es.tl dijo...

Yo presentaría este poema a un concurso de microrrelatos. Es calofriante!

saludos!

Javi