Los brazos que no he tenido andan reclamándome en medio de la batalla. Este cementerio no sabe de promesas. Tendreis que acostumbraros al insano azufre, a la herrumbre infecta en las heridas. Al camino largo de la derrota.
Así es, en esta noche sin tiempo, embadurno mi carne sudada con la herrumbre sanguínea y menstrual. Dormitando en el cementerio sin esperar nada. A medio camino, en vértice exacto de mi subjetividad. El azufre es el único alimento.
Elisa, veo tu sequía muy productiva, y tu silencio muy elocuente. Besos!
8 comentarios:
Joder que fuerte!!!!!
EXTRAORDINARIO.
Casi lo he visto. Y me da miedo.
Tremendo.
Besos.
Así es, en esta noche sin tiempo, embadurno mi carne sudada con la herrumbre
sanguínea y menstrual. Dormitando en el cementerio sin esperar nada.
A medio camino, en vértice exacto de mi subjetividad.
El azufre es el único alimento.
Elisa, veo tu sequía muy productiva, y tu silencio muy elocuente.
Besos!
Un recreo para las Fiestas, aunque sea para poder respirar a todos nos hace bien!!
Buenas Pascuas como dicen en mi tierra alla por Murcia.
Un beso
.. la derrota es un camino largo, largo.. inmenso.. cuando uno no se quiere dar por enterado que ha perdido.. y esa es la única derrota..
.. un abrazo especial desde mis colinas solitarias y Felices Días, Elisa..
creo que no puedo acostumbrarme al camino largo de la derrota
No nos rindamos Elisa, que esos brazos, ya entrerrados, cuentan con los nuestros.
Mi voz te apoya, del mismo modo en que me puedo colgar de los barandales de tu balcón.
si aprendemos que nunca hay una victoria justa...sabemos de lo que hablamos..un beso.
No nos queda más remedio que acostumbrarnos, y lo haremos, y el azufre será mirra.
Mil besos
Marian
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