miércoles, 9 de enero de 2008

Trepa y enciende la sed



Trepa esta columna de fuego

del piso a mi boca, como serpiente.


Trepa y enciende la sed.


Y aviva la brasa del ocaso

dándole cuerda a las horas nuevas

-calientes-

de la madrugada.


Repta la senda de tu espalda

y siembra sudor.

Estelas flameantes.

Caminos encendidos.

Derretidos sueños abortados

a orillas del crepúsculo.


Trepa esta columna de fuego,

candente y salomónica,

veredas de mercurio en todos los termómetros.

Y cree, ilusa, la noche,

que vendrá de escarcha

la mañana nueva...


Sin sospechar siquiera

que nació cerilla.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Apasionados versos para empezar bien el año.
Gracias y un abrazo

TrasTera dijo...

Gracias Carlota,, un placer contar con tu lectura.
Un saludico!