
Imagen tomada de la red
Aráñate la cáscara.
La médula custodia un paisaje líquido
donde orbitan planetas y deseos.
Donde eres más tú y menos los otros
y decides qué locos te rodean.
Hurga en la envoltura,
rasga las ajadas telas de los disfraces
que has ido tejiendo contra el miedo
y serás tú de nuevo
besando la inocencia en el espejo,
huyendo de lo étereo y lo intangible,
del enredo que trenzan las promesas.
En la yema primera,
en el corazón jóven de la manzana,
en el núcleo que pulsa bajo la carne.
Si decides ver,
te espero.
©Elisa Berna Martínez
11 comentarios:
Tantas cáscaras, envolturas, disfraces...
Que difícil resulta saber quien hay dentro.
Besos.
No sé si será posible, verse, ahí dentro hay mucha luz..., deja algun residuo del disfraz como contraste...
Me gusta como cuentas todo nuestros absurdos.
Un beso.
Felisa
... la imagen muy dulce tambien, menudo corazón
Pues nada, a desnudarse, que esta ropa da mucho calor y no deja ver las verdades y una se harta de no poder decidir por sí misma...
Lo mismo te encuentras una manifestación de nudistas( del alma) frente a tu puerta hoy...
Un abrazo
Muy bonito Elisa. Has ido quitando capas superficiales con tus versos hasta llegar al núcleo importante. Un bonito retrato del universo.
Todos andamos desnudos sin el corazón...
Saludos y un abrazo.
HABLAN DESNUDOS, EN SUMATRA LAS AVES SUEÑAN CON HOMBRES.
MIL ABRAZOS
Un hermoso poema. Me gustó y mucho. Abrazos.
.. ¡que bien escribes, Elisa!.. me gustaría poder comentarte más cosas.. y sólo me sale esto.. precioso..
.. te saludan mis colinas..
Encantado de pasear por tu hermoso blog. Besicos
precioso, ojalá todos decidiéramos ver así.
Publicar un comentario