miércoles, 14 de julio de 2010
Sin
Con los labios del alma repletos de silencio,
si acaso alcanzo a aullarle a la niebla
y sorber el quedo quejido de los insomnes.
Hinchados los armarios de otoños incompletos,
aullenta un aliento mi arsenal de hojas secas
y se llega el frío sin aviso,
y se retuerce la risa en el espejo,
y confundo el luto de los otros
con mi antiguo luto.
Sé del eco que brama la propia sombra.
Sé de ramales y huellas interminables.
No se agota en mi sueño la noche holgada
- NO -
ni trae tu voz esperanza cuando declama.
©Elisa Berna Martínez
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7 comentarios:
"y confundo el luto de los otros
con mi antiguo luto."
Es el riesgo de la oscuridad, que se parecen tanto unas a otras.
pero a veces la esperanza se nos llena de abrazos
Que no te salpiquen los lutos ajenos.
Ya sufrimos bastante con los que tuvimos.
Besos.
Cierra los oídos a las voces que no traen esperanza. Los lutos pasados hay que dejarlos dormir en la inconsciencia.
¡ Qué bien escribes! Es una gozada leerte y desgranar tus versos.
Un abrazo.
:-I
No sé que comentarte...
Grato ambiente, un fausto debajo de la lluvia interceptando tu faro cósmico.
Mil abrazos
SL
Realmente precioso. Un placer como siempre pasar por tu espacio.
Saludos y un abrazo.
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