miércoles, 14 de enero de 2009

Poesía contra la barbarie



COMO SI LA VIDA FUESE DEMASIADO LARGA
*
No puedo detener el reloj,
o parar el mundo,
o vestir de luto las marquesinas.

Así que me cabrearé contigo
como si la vida fuese demasiado larga.
Tan larga.
Y si estuviésemos en Gaza, quizá,
mañana morirías sin que te pidiera perdón.

Tan lento
el tiempo en los autobuses.
Quiero gritarles que ahora
llora un niño a los muertos por nada
mientras ellos llegan tarde al trabajo,
o al desayuno,
o a dejar al crío en la guardería.

Llora un niño.
Un hombre.
Una franja olvidada.
Y nosotros aquí sin quemar los relojes.
Sin parar el mundo.
Sin vestir de luto las marquesinas.
*
Elisa Berna Martínez
*

17 comentarios:

© José A. Socorro-Noray dijo...

Excelente y bellísimo.

Incluso de las más feroces tragedias surgen poemas tan bellos como este.

Un abrazo

mia dijo...

Presente,me uno en tu maravilloso

poema en este momento de gritar

Israel,basta ya!

besos

lichazul dijo...

elisa

la palabra no siempre ha de ser para adornar bellos poemas
sino ha de ser punta de lanza para expresar pòr los que no pueden hacerlo!!!

Un abracito de luz POETA!!!

Kafda Vergara dijo...

Ante la impotencia y la soberbia de las armas, nada mejor que el poder de las palabras.

Imposible querer saber qué es el amor y quedarse indiferente ante semejante masacre.

Podrán borran del planeta a todos los palestinos, pero Israel para mí ya es una nación zombie.

Mis mejores deseos para este recital.

TORO SALVAJE dijo...

Gracias Elisa por escribir este poema.

Te define como persona.

Besos.

Anónimo dijo...

"Y si estuviésemos en Gaza, quizá,
mañana morirías sin que te pidiera perdón."
Impresionante, lo que entendemos por vida, suele ser una farsa que queda desnuda ante la barbarie. Es ahí donde lo verdaderamente importante florece.
Gracias por recordarlo.
Saludos!

Marian Raméntol dijo...

Impresionante poema, impresionante.

No pararán los relojes, pero se oirá el temblor de una humanidad.

Besos
MArian

Giovanni-Collazos dijo...

Estamos todos unidos contra la barbarie... buen poema, Elisa.

En estas ocasiones no se puede decir mucho, más que expresarnos con poesía y con la razón.

Abrazos.

Gio.

thoti dijo...

.. Elisa: me encanta como escribes.. creo que ya te lo he dicho alguna vez más.. en este caso me ha gustado especialmente tu punto de vista..

.. que paren los relojes para detener cualquier tipo de violencia e injusticia.. que todas las armas del mundo (desde las más monstruosas y destructivas, hasta las más básicas, escondidas y publicitarias) se derritan y pudran en el infierno.. entonces podremos poner en hora los relojes y tomar sin sentir vergüenza, de sentirnos humanos, el 42 o el 24..

.. bss..

Jj dijo...

Allá estoy. De allá soy.

Ramón Olivares Granero dijo...

Hola Elisa, quería agradecerte tu visita a mi pequeño y humilde rincón. Gracias por tus palabras. Será un placer tan grande volver a recibirte por allí como lo es venir a leer tus preciosos poemas. Por cierto, me encanta el reproductor de música que has puesto. Es muy complicado? Un abrazo y hasta pronto

Sarco Lange dijo...

ya no hay cabida para más tragedia, pero todos sabemos que no es así...

Cosasdechari dijo...

Me uno a este poema, no podemos seguir así a estas alturas de la vida.

Fermín Gámez dijo...

Si las armas pudiesen aprender de las palabras, alguna vez, en un mundo que por desgracia está lejano, como por desgracia la actualidad nos hace ver, este poema tuyo sería un libro de texto.

Anónimo dijo...

Te la cojo prestada para leerla en el recital de Lleida.
Besos

Héctor Benítez dijo...

Hola Elisa, gracias por tu comentario en el Entaban y gracias por llevarme a leer esta poesía, sin duda ha merecido la pena, las palabras si estan escritas no las lleva el viento.

zaida37 dijo...

Realmente estremecedora,siempre de momentos crueles como este ultimo que ha vivido la humanidad surgen gritos contra el, besos y tengo que decirte que es un blog precioso.