"A los quince supe toda la verdad,
que yo naci para volar.
A los dieciocho eramos extraños,
dos pibes locos de par en par.
Luego fue la fiebre de los veinte años,
romper con todo,
me balanceaba sobre los tejados."
Amaral, Siento que te extraño
Aunque la adolescencia conceda
ese pasaje narcótico en el tren de la utopía,
y comprendas que el mundo está contra tí
pero intuyas salir victoriosa.
Pese a que esa edad mantenga
la esencia épica de las batallas
y de un bocado valeroso, por lo inocente,
creas que te engulles a la vida.
No regresaría
al planeta más ocuro de la galaxia,
si bien es ahora la vida
la que no engulle a otros.
Me engulle a mi.

















