jueves, 20 de diciembre de 2007

Desde el centro de la luz


El amor no cae como cinturón de piedra,
ni arrastra -lastre- trás huellas tristres.

El amor no nace del barro,
no se teje con hebras desflecadas
ni engulle secretos y promesas.

Del amor no resbalan ilusiones,
no le cuelgan cadenas ni grilletes.
El amor no te llena de entierros,
no te agrieta con sed la boca
tan cansada de domingos.

Tu amor nació del centro de la luz.

Lo demás no es amor.
Es otra cosa.

1 comentario:

Sarco Lange dijo...

Amar es comprender la suciedad del ser amado.
Éso fue cuando me obligaron a que definiera el amor.
Pasaron los años, como pasa el viento.

Mil saludos.