jueves, 22 de enero de 2009

Fachadas


Las fachadas de colores
deberían albergar en su interior sólo colores.
Gentes de colores,
con almas sonrientes
alumbrando desde dentro las aceras.
*
Las fachadas de colores son
eso.
Fachadas
guardando la misera de la gente.
Como este antifaz nuestro.
El del lunes.
El de cada sábado fingiendo.
Sólo fachada.

sábado, 17 de enero de 2009

Toda Barcelona reclamaba




Era Barcelona la que me buscaba,
o el mar bramando mi nombre
sobre la bruma.

Yo, creyendo que eran mis brazos
los que corrían
al encuentro de un tiempo amarillo y tierno,
y era Barcelona gruñendo,
requiriendo un espacio en la memoria.

Todos los chaflanes recordaban.
Toda Barcelona reclamaba
un boceto antiguo en las pupilas,
una Elisa breve como nieve.
Aquella Elisa.

miércoles, 14 de enero de 2009

Poesía contra la barbarie



COMO SI LA VIDA FUESE DEMASIADO LARGA
*
No puedo detener el reloj,
o parar el mundo,
o vestir de luto las marquesinas.

Así que me cabrearé contigo
como si la vida fuese demasiado larga.
Tan larga.
Y si estuviésemos en Gaza, quizá,
mañana morirías sin que te pidiera perdón.

Tan lento
el tiempo en los autobuses.
Quiero gritarles que ahora
llora un niño a los muertos por nada
mientras ellos llegan tarde al trabajo,
o al desayuno,
o a dejar al crío en la guardería.

Llora un niño.
Un hombre.
Una franja olvidada.
Y nosotros aquí sin quemar los relojes.
Sin parar el mundo.
Sin vestir de luto las marquesinas.
*
Elisa Berna Martínez
*

lunes, 12 de enero de 2009

Rastro de metralla


Por más que maquillemos el rostro,
o cosamos a la piel hileras de lentejuelas...
en el corazón perdura
la huella de la metralla.
¿De qué batalla es la última
cicatriz infinita que te cubre?

jueves, 8 de enero de 2009

Remember

Si todavía hablas de mi sonrisa,
no me queda otro remedio que creer
- aún sin ver luces al fondo de ningún túnel -.

Creer
que se vence al silencio mediante conjuros,
o que hay órbitas ocultas
recorriendo cautelosas los océanos.


Si aún puedes hablar de mi sonrisa,
no imagino el daño que han causado
estos labios cerrados a tu oido,
lo que callé y se ha ido para siempre.

Entiendo que el tiempo ya no importa,
si el silencio de tu boca
aún puede evocar esta sonrisa.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Ab intestato


No he venido a confesarme.
No era esa mi intención en un primer momento,
pero está todo en silencio
y esta casa eterna es un cementerio.
Antes de morir -me dije-
debo esconder la mano.
Vender a otros mi culpa,
cerrar mis ojos a tus ojos.
Así que, ya ves,
será otro día o será nunca,
pero hoy no he venido a confesarme.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Lo que no hubo


Lo que no hubo fue luz.

Mil murmullos lacerantes
y aquella lengua oscura
arrastrándose rugosa por la gargata.
Silencio.
Negrura.
La bola de cristal supura tinieblas.

Recogí todos los matices ese día.
Pero lo que no hubo fue luz.
*

martes, 23 de diciembre de 2008

Los brazos que no he tenido

Los brazos que no he tenido
andan reclamándome en medio de la batalla.
Este cementerio no sabe de promesas.
Tendreis que acostumbraros al insano azufre,
a la herrumbre infecta en las heridas.
Al camino largo de la derrota.

sábado, 20 de diciembre de 2008

12 de enero de 1976

Dedicado a mi padre, que después de toda una vida trabajando como médio en Ariño (Teruel), por fin se nos jubila!








Desde la Peña Negra
-Ariño-
era un laberinto de corrales derruidos.
Adobe.
Teja.
Un soplo de viento fugaz en tu vida,
pensaste quizá aquel 12 de enero,
de 1976.

Haz la cuenta con los dedos.
Te has hecho de aquí,
y nos has hecho.
Y hace mucho ya de aquel enero
que te vio llegar joven
de proyectos nuevos e ilusiones,
y esos ojos llenos de futuro.


Tus manos desde entonces
han alumbrado niños,
han visto morir las vetas antiguas
del carbón más sabio
.Aplicando tiritas a este Ariño,
constipado o sano,
que ha llevado uno a uno a sus hijos
de la sala de espera a tu consultorio.

Y ya no está la Atalaya orientada
hacia el profundo silencio,
ni la calle desnuda sueña el asfalto,
ni los bandos anuncian cortes de agua.
Este Ariño, que es otro,
ha ido cambiando,
y tú has cambiado con él,
recorriendo su vida,
caminando estos años de su mano.

Pero hay una huella

que se abraza a la historia y al recuerdo.
Una brecha cosida cuidadosa
-con el hilo y la aguja de tu experiencia-
en la piel de varias generaciones de ariñeros.
Y el tiempo recordará con nostalgia
este frasco de alcohol,

tu firma curiosa en la vieja receta,
esa sonrisa o el mal humor,
lo bueno y lo malo de toda una vida.

Aunque haya pasado mucho tiempo.

Amargo o alegre,
infinito o lento.
Justo ahora hacemos la cuenta con los dedos.
Fue un 12 de enero,

de 1976.



domingo, 14 de diciembre de 2008

Tarde

Para cuando sus labios alcancen
la fría escarcha que envuelve su cuerpo,
ya será demasiado tarde.

Habrá volado el amor
allá, adonde se retiran frustrados los deseos.
Habrá oscurecido
aquella deliciosa primavera.
Simplemente todo
fue una gran pérdida de tiempo.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Atento

Atento.

Cruje la madera en los desvanes
viejos de la memoria.
Cruje
y parece hundirse la viga
postrada a la carcoma.

¿Oyes?

Las bisagras asedian al silencio
doliente del abandono.
¿Oyes
chirriar la puerta de la escalera?
¿Girar sobre su eje
toda esta madera hinchada?

Yo escucho
y salto de una a otra línea
del pentagrama.

Redonda,
la noche es larga en pesares,
y lento el quejido de la memoria.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Pero no puedo

Podría reír.
Reír.
Como si los cajeros estuviesen vacíos esta madrugada
fría que despide noviembre.
Caer por las rendijas insondables donde se suicidan
a partir de las doce todos los relojes.
Y reír.
Con tu nombre entre los dientes.
Como si fuesemos los mismos.
Y bastase llamarte
para que acudieras al rescate
de los duendes exiliados en las afueras.
Huérfanos de toda magia.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Circo triste



Payaso Triste, por johan 14




Hay un circo donde los payasos sufren
los dolores de los niños.
Un circo infinito de canciones
fúnebres rondando la memoria del elefante.
Y yo ensayé tantas veces
el breve pasaje que pretendía,
que olvidé la coma y el espacio,
la línea invisible de la comedia.


Terminé con una soga entre las manos
subiendo y bajando autómata
el telón de los aplausos.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Inciso

No, no.
No quise decir que todo era prescindible.

Cuando yo abandone esta absurda carrera
vendrá otro en mi lugar a cometer los errores.
No recordarán ya mi nombre, quizá,
pero estaré riéndome en la grada
engullendo palomitas.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Llamarte Daniela

Bien podrías llamarte Daniela
y llorar entera la noche con esta canción.

Llamarte Daniela.

Extraviar por la vereda el zumo joven
de los años calientes que hoy son tizón.
Soplarías la vela en la que arde
la fotografía.
Un hombre.
El nombre que ya no repetirías.
Y cruzarías, Daniela,
de puerta en puerta cada horizonte,
sabiendo –ahora sí- todas las verdades
y llorando entera la noche con esta canción

Un rostro joven y valiente

Mi mundo necesita un cubo de agua
fría en la cara,
una balleta amarilla
para el café vertido por la mesa,
un viaje profundo
a la bolsa de la aspiradora.

Mi mundo precisa de otro mundo,
un parto de planetas,
un rostro joven y valiente
dispuesto a emprender otras guerras
y soñar de nuevo.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Debe ser la gripe


Se me va escurriendo la semana
rápida como la fiebre
rápida, ascendiendo al cúlmen
de los termómetros.

Y en la espiral de celulosa,
de aguja estriada en el pecho,
de vasos efervescentes,
el tiempo ha dejado de ser tiempo
para transformarse en limbo,
sin término ni tregua,
sin fecha prefijada
de alta en el corazón.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Una tumba nueva

Fue la última vez que le vi. La última que escuché descuartizar mi nombre por sus labios, y ya el aire en su boca sabía a cementerio, a un amor amortajado sin fe en la otra vida.

Por desgracia, los relojes no guardan luto por la muerte de sus horas, y al día siguiente, una nueva tirada de periódicos calmaría la sed de los supervivientes. Sin noticias del sol, la ciudad se amarraría al cuello de la niebla, y ajenos al dolor de los mayores, recitarían los niños inocentes sus canciones infantiles. Una flota de fantasmas abordaría las calles, abasteciendo el hambre en los supermercados, y en algún retirado rincón, otra mujer sentiría la misma punzada, aquel mismo arpón, haciendo diana en la débil coraza de los sueños.

Nadie,
sin embargo,
recavó en esta tumba nueva.
Nadie la adornó con flores ni epitafios.

sábado, 15 de noviembre de 2008

(Este espacio ligero y breve, es todo mío)

Llega un día en el que crees poder con todo.

Con el despertador como enemigo
que te viene a dictar obligaciones.
Con el trabajo atrasado
que amontona polvo en los estantes.
Con la voz incompetente
balbuceando reproches al teléfono.
Con la comida a punto
que engulles suplicando siesta.
Con el carro de la compra
a las ocho de la tarde calle abajo.

La pila de platos en la pica,
papeles del banco en la mesita,
la cama deshecha,
la plancha no engaña a cicatrices...

Superwoman abre un paréntesis gigante
en la tregua callada de la noche.
Quizá sobreviva a los combates
atrincherada una palabra nueva
que inyecte vitaminas de colores
al papel enfermo de los días.

viernes, 14 de noviembre de 2008

De buitres y cuevas

Junto al manantial "Los Baños"
Ariño


Cada cueva esconde un monstruo
que viene a remover el poso de la infancia.
Y vuelve la bruja a asomar su hocico
o un vendaval de buitres
sobrevolando en círculos la memoria.
¿Recuerdas el miedo primero
de lo oscuro al fondo de la grieta?
La valentía joven de los púberes.
La inocencia osada del principio.

Aún dormirán ladrones en el garaje.
Se prenderá a media noche
una luz imaginaria.
O acechará ese buitre que espiaba
desde su cueva aquellas horas tan muertas
soñando en la ventana.