Acecharás mis andanzas y,
agazapada,
esperarás dar caza a incautos
retazos de mi cuerpo.
Quizá oigas
el repicar lejano de campanas fúnebres,
o el rechinar del mármol
bajo las rúbricas.
Pero yo guardo
esencia de peldaño y de cadena.
Alma de eslabón.
Fracción de todo.
Contra esa magia
no hay término ni guadaña.
Ni un certero zarpazo tuyo
sesgará de esta baraja
el as que guardo en mi manga.
©Elisa Berna Martínez












