Ahora que han levantado la calle
y lamentas el hallazgo de una caja de galletas,
preguntas ¿volvemos?
Y no sabría decirte porqué camino,
qué atajo aún no hemos usado,
qué vía abriría sus venas a estos pasos
una vez que hemos sido descubiertos.
Ahora que borré la niebla
y abandonan los cajeros los indigentes
buscas agua en el asfalto
y sólo hay manos arremolinándose
a las puertas de los supermercados.
Y tú y yo robando limosnas
que alcancen para peajes
de alguna autopista despistada
dispuesta a otorgar kilómetros,
regalar rodaje
a los que intencionadamente tapiaron
todos los tubos de escape.
miércoles, 20 de mayo de 2009
lunes, 18 de mayo de 2009
Mediador químico
Cuando vuelva a respirar buscaré un parque
o las orillas de un río,
o una arboleda
y te nombraré verde sin que escueza
la palabra al rodar por la garganta.
Cuando no escape de mí todo el oxígeno
ni boquee mi boca esta plegaria,
me inclinaré a lamer los sueños tuyos
como si fueran los primeros
deseos que se escurren por mi oído.
Cuando ya no bostecen mis pulmones
este sopor antihistamínico
me abrazaré al gato de la noche,
engulliré el aire que me huye,
me inyectaré el último gotero
de todo el repertorio que me falta.
o las orillas de un río,
o una arboleda
y te nombraré verde sin que escueza
la palabra al rodar por la garganta.
Cuando no escape de mí todo el oxígeno
ni boquee mi boca esta plegaria,
me inclinaré a lamer los sueños tuyos
como si fueran los primeros
deseos que se escurren por mi oído.
Cuando ya no bostecen mis pulmones
este sopor antihistamínico
me abrazaré al gato de la noche,
engulliré el aire que me huye,
me inyectaré el último gotero
de todo el repertorio que me falta.
viernes, 15 de mayo de 2009
Tantos océanos como caras
Guardo una suerte de retratos robados
a los instantes fugaces de mi vida.
Los rostros que me rodean,
no saben de mí,
nos cruzamos una sóla vez
por el impulso aleatorio de las mareas.
Hay tantos océanos fluyendo
como caras sin nombre
evitándonos por las aceras.
a los instantes fugaces de mi vida.
Los rostros que me rodean,
no saben de mí,
nos cruzamos una sóla vez
por el impulso aleatorio de las mareas.
Hay tantos océanos fluyendo
como caras sin nombre
evitándonos por las aceras.
jueves, 16 de abril de 2009
Ariño en los ojos
Vista de la Villa minera de Ariño, Teruel.
Una roca sola.
Una soledad soplando entre los chopos.
Un camino viejo para viejos
recuerdos que se adentran en la huerta.
Un río que muere
abrevando de su sangre breve otro río.
Un pico y un arco.
Un latonero.
Un ojo de puente vigilando.
Una era que añora
el vuelo de las brujas en su escoba.
Un pinar y una oruga,
y otra oruga
procesionan su paso venenoso,
y unas venas negras
-pasado, presente, futuro-
adentrándose lentas
a besar la raíz dura de la tierra.
lunes, 13 de abril de 2009
Cuando se retorna
viernes, 10 de abril de 2009
Tantos secretos
Me he convertido en una mujer llena de secretos.
Secretos para mantener vivo el rizo.
Secretos para tersar arrugas.
Secretos para alisar los labios.
Tantos secretos
que lo que miras calla
y no alcanzas a saber ya
ni lo que besas ni lo que amas.
Tantos secretos tengo.
Y para colmo
esta mala memoria mía.
Secretos para mantener vivo el rizo.
Secretos para tersar arrugas.
Secretos para alisar los labios.
Tantos secretos
que lo que miras calla
y no alcanzas a saber ya
ni lo que besas ni lo que amas.
Tantos secretos tengo.
Y para colmo
esta mala memoria mía.
jueves, 9 de abril de 2009
En un abrir y cerrar
Hay una grieta en tu pupila por la que escapa
la verdad, y nada más que la verdad.
Si tiene que dolerme algo
que sea tu nombre en otros labios
pero no esa verdad muda de tus ojos
retratando a los fantasmas,
retando a mis mentiras,
convirtiéndote en herida que se ensancha
con cada nuevo parpadeo.
la verdad, y nada más que la verdad.
Si tiene que dolerme algo
que sea tu nombre en otros labios
pero no esa verdad muda de tus ojos
retratando a los fantasmas,
retando a mis mentiras,
convirtiéndote en herida que se ensancha
con cada nuevo parpadeo.
miércoles, 8 de abril de 2009
Ritual de todos los años


El día menos pensado
esta ciudad venderá a sus hijos
o les inyectará el veneno de su memoria.
Yo no quiero ver morir los mitos.
Descubrir su parte de miseria.
Las velas enrizadas de María
tiritan año trás año en el cristal
y su pedestal consuela cada vez
a menos héroes en los calvarios.
Sólo parece volver la sangre
a derramar su mapa denso
en la piel tensada de los bombos.
Esta ciudad me ha robado el crujido,
la hora rota,
el miedo primero de los niños
antes de descubrir al hombre
bajo los terceroles.
esta ciudad venderá a sus hijos
o les inyectará el veneno de su memoria.
Yo no quiero ver morir los mitos.
Descubrir su parte de miseria.
Las velas enrizadas de María
tiritan año trás año en el cristal
y su pedestal consuela cada vez
a menos héroes en los calvarios.
Sólo parece volver la sangre
a derramar su mapa denso
en la piel tensada de los bombos.
Esta ciudad me ha robado el crujido,
la hora rota,
el miedo primero de los niños
antes de descubrir al hombre
bajo los terceroles.
Semana Santa Ariño (Teruel)
Aprovecho para desearos unas buenas vacaciones!
Mari Trini
Hoy se ha apagado otra de esas
voces duras que acunan mi infancia.
Una de las incondicionales en el coche
en cualquier viaje que se precie.
Hoy esa estrella ha volado del jardín.
voces duras que acunan mi infancia.
Una de las incondicionales en el coche
en cualquier viaje que se precie.
Hoy esa estrella ha volado del jardín.
lunes, 6 de abril de 2009
Gente insoportable (seguro que conoceis a alguno)
Hay una mujer que apunta con la nariz
y ladra sus sueños más altos que su nombre.
Yo la miro y no escucho.
Pienso en que tengo que cocer guisantes,
recoger un vestido,
buscar un andén en Delicias el sábado.
Ella dirige su nariz al infinito
y revientan las alarmas en Las Torres.
Con la mente en Off busco a Silvio
desesperadamente en el itunes
y los unicornios son azules,
y "si me dices pide un deseo
pediría un rabo de nube".
Y que te calles,
porque mis hechizos no resisten
pronombres ni estridencias,
y este piano es una lluvia
de meteoros en los tímpanos
cada vez que apunta tu nariz
a algun planeta imaginario,
que no existe.
Se adelgaza la línea de tu cuerpo,
y tal y como elevas el timbre
agudo y rancio de tu voz
aparecen los créditos.
Empequeñeces.
Malas intenciones.
Heroes del Silencio, primer concierto en Zaragoza
10/10/2007 Pilares
y ladra sus sueños más altos que su nombre.
Yo la miro y no escucho.
Pienso en que tengo que cocer guisantes,
recoger un vestido,
buscar un andén en Delicias el sábado.
Ella dirige su nariz al infinito
y revientan las alarmas en Las Torres.
Con la mente en Off busco a Silvio
desesperadamente en el itunes
y los unicornios son azules,
y "si me dices pide un deseo
pediría un rabo de nube".
Y que te calles,
porque mis hechizos no resisten
pronombres ni estridencias,
y este piano es una lluvia
de meteoros en los tímpanos
cada vez que apunta tu nariz
a algun planeta imaginario,
que no existe.
Se adelgaza la línea de tu cuerpo,
y tal y como elevas el timbre
agudo y rancio de tu voz
aparecen los créditos.
Empequeñeces.
Malas intenciones.
Heroes del Silencio, primer concierto en Zaragoza
10/10/2007 Pilares
domingo, 5 de abril de 2009
Demasiada noche
Demasiada noche.
Demasiados rostros fracturando
sus muecas ya no tan jóvenes.
Las primeras arrugas reconociéndote,
pronunciando tu nombre,
alertando a tu frente de los espejos.
Y tanta noche
girando en espiral sobre las torres
desnudas del casco viejo.
Tan vieja la luna
con su sabia luz evitando
los rincones peligrosos de los hombres.
Los que guardan el ardor primero,
la primera madrugada,
el primer invierno sobre tus labios.
Cuando pienses en mí recuerda
cualquiera de esas maldades que no eran malas,
alguna mentira de esas que no mentían,
cualquiera de aquellas noches que no duraban.
Demasiados rostros fracturando
sus muecas ya no tan jóvenes.
Las primeras arrugas reconociéndote,
pronunciando tu nombre,
alertando a tu frente de los espejos.
Y tanta noche
girando en espiral sobre las torres
desnudas del casco viejo.
Tan vieja la luna
con su sabia luz evitando
los rincones peligrosos de los hombres.
Los que guardan el ardor primero,
la primera madrugada,
el primer invierno sobre tus labios.
Cuando pienses en mí recuerda
cualquiera de esas maldades que no eran malas,
alguna mentira de esas que no mentían,
cualquiera de aquellas noches que no duraban.
sábado, 4 de abril de 2009
Nada poético II
Sin contar con ello se prenden las farolas.
Adiós.
Adiós horas.
Adiós segundos que no me han pertenecido.
No cuento ya tampoco con tu llamada.
Adiós.
Adiós historias que no he contado,
o que no he vivido,
o que he prescindido de vivirlas.
Cuando menos lo espere
se habrán apagado las farolas.
Adiós.
Adiós horas.
Adiós segundos que no me han pertenecido.
No cuento ya tampoco con tu llamada.
Adiós.
Adiós historias que no he contado,
o que no he vivido,
o que he prescindido de vivirlas.
Cuando menos lo espere
se habrán apagado las farolas.
viernes, 3 de abril de 2009
Nada poético
No hay nada poético en regresar a casa
con cinco bolsas colgando desde el Mercadona.
En esquivar en la esquina al vecino coñazo
y fingir una repentina llamada telefónica.
Nada poético en mis botas sucias,
en mis canas del flequillo,
en el indigente permanentemente viajando
del banco de La Magdalena al paraiso.
Si acaso reparé en dos palomas
dándose arrumacos y golpes con el pico
pero el timbre me alertó a tiempo
de esquivar la bicicleta.
No importa.
La verdad es que odio las palomas.
con cinco bolsas colgando desde el Mercadona.
En esquivar en la esquina al vecino coñazo
y fingir una repentina llamada telefónica.
Nada poético en mis botas sucias,
en mis canas del flequillo,
en el indigente permanentemente viajando
del banco de La Magdalena al paraiso.
Si acaso reparé en dos palomas
dándose arrumacos y golpes con el pico
pero el timbre me alertó a tiempo
de esquivar la bicicleta.
No importa.
La verdad es que odio las palomas.
martes, 31 de marzo de 2009
Sitting on the dock of the bay
Me dan la espalda los gatos
con su desaire rugoso de uralita,
y Otis Redding desperdicia el tiempo
arrojado en el muelle de la Bahía.
Me dan la espalda,
ignorando,
y yo erizando la piel del corazón.
Y Otis eternamente joven
acariciando el mar con la garganta,
a dos mil millas de casa
para hacer de aquel muelle su hogar.
Como no encuentro Sitting on the dock of the bay dejo esta otra que también me encanta.
con su desaire rugoso de uralita,
y Otis Redding desperdicia el tiempo
arrojado en el muelle de la Bahía.
Me dan la espalda,
ignorando,
y yo erizando la piel del corazón.
Y Otis eternamente joven
acariciando el mar con la garganta,
a dos mil millas de casa
para hacer de aquel muelle su hogar.
Como no encuentro Sitting on the dock of the bay dejo esta otra que también me encanta.
sábado, 28 de marzo de 2009
Voy a soñar silencio
Voy a soñar silencio
como quien sueña el triunfo o la grandeza.
Silencio absoluto.
Párpado caido sobre el quejido del mundo,
y un simulacro de paz.
Refugio.
Como si tus labios no labraran adioses
ni los niños
aullaran canciones bajo el balcón.
Voy a soñar silencio
ahora que todo lo que conozco se prende
de ruido y devoción.
Como quien habita un zulo
transparente y ajeno a sus vecinos,
tímido y pulcro,
nicho que muerde su lengua
y cubre de olvido un oído
cansado de escuchar.
como quien sueña el triunfo o la grandeza.
Silencio absoluto.
Párpado caido sobre el quejido del mundo,
y un simulacro de paz.
Refugio.
Como si tus labios no labraran adioses
ni los niños
aullaran canciones bajo el balcón.
Voy a soñar silencio
ahora que todo lo que conozco se prende
de ruido y devoción.
Como quien habita un zulo
transparente y ajeno a sus vecinos,
tímido y pulcro,
nicho que muerde su lengua
y cubre de olvido un oído
cansado de escuchar.
jueves, 26 de marzo de 2009
Qué tiempos
Cuando escuece
la nostalgia ácida del latonero,
la costra en las rodillas,
la prisa en el reloj de los infantes,
mejor que lamentar
es volverse los ojos hacia adentro
y encontrar el cuaderno de los cuentos,
el bote de los lápices,
el tiempo que se guarda entre algodones
para tomarlo añejo cuando duelen
agrios y punzantes los recuerdos.
la nostalgia ácida del latonero,
la costra en las rodillas,
la prisa en el reloj de los infantes,
mejor que lamentar
es volverse los ojos hacia adentro
y encontrar el cuaderno de los cuentos,
el bote de los lápices,
el tiempo que se guarda entre algodones
para tomarlo añejo cuando duelen
agrios y punzantes los recuerdos.
martes, 24 de marzo de 2009
Mujeres
A veces escribo
porque revienta una vena en mi garganta
y se derrama algo como rabia,
como puro arsénico
que o bien mata o deja huérfano.
A veces escribo
porque una voz dura de mujer
escuece y acaricia por igual.
Y justo cuando estabas comprendiendo
susurra Olga Guillot:
«mi´ jito»,
para cantar esos boleros,
primero hay que haber vivido».
A veces escribo por mi madre,
que sintoniza por la noche esta señal.
Mi madre,
que adora todo lo que escribo.
Y a María Dolores Pradera.
porque revienta una vena en mi garganta
y se derrama algo como rabia,
como puro arsénico
que o bien mata o deja huérfano.
A veces escribo
porque una voz dura de mujer
escuece y acaricia por igual.
Y justo cuando estabas comprendiendo
susurra Olga Guillot:
«mi´ jito»,
para cantar esos boleros,
primero hay que haber vivido».
A veces escribo por mi madre,
que sintoniza por la noche esta señal.
Mi madre,
que adora todo lo que escribo.
Y a María Dolores Pradera.
lunes, 23 de marzo de 2009
Pennyroyal Tea
No tengo buena memoria
y ese es un hecho irrefutable y probrado.
Pero a veces huelo un rastro
y el milagro alumbra con su policromía
viejos fotogramas en blanco y negro.
Hoy vino a mi olfato Pennyroyal Tea
y afirmo como irrefutable
que este vacío en la memoria
es mentiroso, y sobre todo
un gran ladrón.
y ese es un hecho irrefutable y probrado.
Pero a veces huelo un rastro
y el milagro alumbra con su policromía
viejos fotogramas en blanco y negro.
Hoy vino a mi olfato Pennyroyal Tea
y afirmo como irrefutable
que este vacío en la memoria
es mentiroso, y sobre todo
un gran ladrón.
domingo, 22 de marzo de 2009
Capitulación
del Bicentenario de Los Sitios de Zaragoza
Nunca he sido buena para capitular.
Al verse sitiada mi razón
o cualquier emoción pasajera
he tomado la ruta del animal herido.
Rauda y desbocada,
el último caudal de sangre
replicando cara a cara a la muerte,
desprendiéndose del brazo de la vida.
Sin importar que la huida sea torpe.
Sin recabar en las pilas de cadáveres.
El enemigo silbando a mis talones
y a lo lejos esa luz que no se alcanza.
Todo menos la capitulación.
viernes, 20 de marzo de 2009
Negación
He decidido
que tengo el poder de ordenar a mi antojo
los fragmentos rotos de mi historia.
Los que nadie sabe
- y callo -
Los que son secretos.
(miento)
Porque tengo el derecho y la obligación
de apartar el dolor e inventar la dicha.
Cristales rotos.
Crisantemos.
Cuchicheos.
Cucarachas.
Nunca habeis existido.
que tengo el poder de ordenar a mi antojo
los fragmentos rotos de mi historia.
Los que nadie sabe
- y callo -
Los que son secretos.
(miento)
Porque tengo el derecho y la obligación
de apartar el dolor e inventar la dicha.
Cristales rotos.
Crisantemos.
Cuchicheos.
Cucarachas.
Nunca habeis existido.
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