domingo, 29 de noviembre de 2009

Sin cura

Lluvia. Gotas afiladas. Como dardos en el corazón de una diana, tratando de alcanzar el centro del dolor para desinfectarlo. El orígen de todos los errores permanece inmune a curas naturales, a remedios caseros, a drogas románticas, y la lluvia es una vacuna inútil para lo que ya yace enfermo.
*
Todos alargan su mano herida hacia las nubes.
Desde aquí podría yo ir minando su esperanza.
Confesarles que no será agua suficiente.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Un loco aullando

De diablos está lleno el mundo. No aprecio en sus rostros trazo alguno de ternura, y en sus ojos, insiste ese mismo rencor oscuro que a ratos me succiona a mí. Es descorazonador el ruido que se cuela entre la niebla, o el viento que hace confluir nuestros pasos por la misma acera. Todos con la misma sombra bajo los párpados, postrados ante este dios moderno, condenador y melancólico al tiempo, redactando interminables listas de errores que aguardan ser perdonados.

Ultimamente viene a sentarse un loco en este banco, y el día transcurre entre aullidos indescifrables y canciones sin estribillo.
Creo que advierte la sombra en nuestras muecas, y cacarea sin pudor su reprimenda.
Creo que su canción es la oración de un sabio visionario que abrazó la locura como único remedio.

lunes, 26 de octubre de 2009

Al mismo punto



Es por eso que a veces miro hacia otro lado,
y absorbo por los ojos el asfalto circundante.

Quiero ser pared.
Semáforo.
Hacer mía la fría conmoción de los metales
para no llegar a casa y prender
la carcoma inevitable de los muebles.

Es por eso que extravío algún recuerdo
en extraños abordajes al pasado
y regresar es cada día
un camino nuevo al mismo punto,
la puerta gemela,
la misma serpiente mudando de ruina.

martes, 6 de octubre de 2009

2009

Qué largo este manojo de letras inconclusas.
Y el silencio grave
de la noche en mi cabeza.

Sólo grillos.
O miles de gallinas cacareando.
O una sólo
bramando tu nombre en la tormenta.
Y el eco insondable devolviendo
a mi boca esa palabra avinagrada.

2009,
con todos sus deseos agotados,
entre los charcos arrastra su burla de diablo.
Mañana es un niño hambriento,
una muchacha muda,
un silencio infinito
de tantas noches en mi cabeza.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Loarre 2


Todo lo que hubiera conseguido articular
habría quedado enmudecido
por cascos de caballos retornando
a los mismos campos de batalla.
Esa misma muralla, imponente y precisa
debería bastarle a mis empeños.
Convencerlos de que hay sueños que no alcanzan
los vértices más recónditos del tiempo.

viernes, 25 de septiembre de 2009

De pactos

Habíamos acordado
tú y yo, recientemente,
verter la letra de adentro hacia fuera
como si no ardiera agosto todavía
en mi espalda escamada,
o al vomitar no rasgara aquel rosario
cuenta a cuenta la boca del estómago.
Al final hay que volver y tropezarse
con las calles sitiadas de resacas
y rodar los adoquines infelices
que propugnaran ciertas rebeliones.
Si solamente hubiésemos pactado
lacrar la puerta del invierno,
llegar tarde a las citas de trabajo,
visitar al director del banco con la nómina
al cero y un ramo de flores en la mano...
Pero hemos perdido, y he vuelto
a acoplarme a mi fantasma de las 7:00.
Y la inercia guiará cada mañana
mis pasos de cordero silenciado
olvidando en el resabiado camino
sonrisas y pactos imposibles.



martes, 22 de septiembre de 2009

Sueño con flamencos


De uno en uno,
escapando quizá de la premura
con la que los días me visitan,
se asoman y abandonan los flamencos
su sombra de azúcar.
que sostienes en la palma
de la mano los minutos del eclipse,
aparta de mí aquellos augurios
que soportan,
de uno en uno,
el luto de la noche entre sus alas.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Loarre


La fortaleza
no se mide en tiempo ni en distancia.
Si acaso en batallas.
En las piedras que demuestran
lo acertado de su ingeniería.

viernes, 12 de junio de 2009

Tarde que arde

Esta tarde, como yo, abandonada a la siesta;
abrumadoramente lenta,
adherida a la espalda, como la piel barata
del sofá expuesto en el escaparate de la esquina;
tan amarilla, polvorieta;
aglutinándose trás las ventanas el aire,
amóntonándose densos todos los bostezos,
suspendiéndose un último aliento entre los labios.
Larga
- hirviente calentura del asfalto -
una flama se arrastra por tu nombre.
Adios, te digo
y me enrosco a las sombras de la puerta
donde permanece ajeno a todas la hogueras
el aroma fresco de tu carne.

domingo, 7 de junio de 2009

Calle 1ª



Como si en la manga guardase el día una esperanza,
o quedasen palomas que sacar de la chistera
de algún mago triste en busca de varita,
los adoquines añoran la chispa de su magia.
La tarde ha salido desnuda a los balcones,
el hombre ha tendido sin pinzas toda duda.
Por las fachadas ruedan los últimos fracasos
que tejen los acordes de una canción hipnótica.
Como si por las grietas de una ciudad dormida
se colasen los sueños de aquellos que no duermen
camino entre los huesos posados en los baches
para ponerle un nombre a todos los perdidos,
para olvidar el ruido que emiten los cadáveres.
Tú tendrás la clave.
Yo no confundí el rumbo,
pero enloquecen pájaros ebrios de cristales.
Cuando al fin se diluyan los rastros de esta guerra
desmontará la noche
coartadas y argumentos.

sábado, 6 de junio de 2009

Por eso he ganado


Yo no he perdido.
Desde aquí se descubren todas las tretas,
se conoce el secreto del vecino,
se ríen todas las ironías.
No he perdido.
He ganado en versos y abrazos,
he sabido del laberinto de los locos
y encontré el atajo de par en par
abierto cada tarde entre mis ojos.
No he perdido.
Tropecé en el camino con tus manos
y supe que todo continuaba
igual que antes del exilio.
Los mosquitos en la lámpara,
el fantasma en el pasillo,
la huella de los dedos sobre el espejo.
Pero tú antes no estabas.
Antes de que bramaran los terremotos
nada sabía el polvo de tus pasos.
Esa es la única razón para entender
que no he perdido.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Qué atajo tomarías

Ahora que han levantado la calle
y lamentas el hallazgo de una caja de galletas,
preguntas ¿volvemos?
Y no sabría decirte porqué camino,
qué atajo aún no hemos usado,
qué vía abriría sus venas a estos pasos
una vez que hemos sido descubiertos.

Ahora que borré la niebla
y abandonan los cajeros los indigentes
buscas agua en el asfalto
y sólo hay manos arremolinándose
a las puertas de los supermercados.
Y tú y yo robando limosnas
que alcancen para peajes
de alguna autopista despistada
dispuesta a otorgar kilómetros,
regalar rodaje
a los que intencionadamente tapiaron
todos los tubos de escape.

lunes, 18 de mayo de 2009

Mediador químico

Cuando vuelva a respirar buscaré un parque
o las orillas de un río,
o una arboleda
y te nombraré verde sin que escueza
la palabra al rodar por la garganta.

Cuando no escape de mí todo el oxígeno
ni boquee mi boca esta plegaria,
me inclinaré a lamer los sueños tuyos
como si fueran los primeros
deseos que se escurren por mi oído.

Cuando ya no bostecen mis pulmones
este sopor antihistamínico
me abrazaré al gato de la noche,
engulliré el aire que me huye,
me inyectaré el último gotero
de todo el repertorio que me falta.

viernes, 15 de mayo de 2009

Tantos océanos como caras

Guardo una suerte de retratos robados
a los instantes fugaces de mi vida.
Los rostros que me rodean,
no saben de mí,
nos cruzamos una sóla vez
por el impulso aleatorio de las mareas.
Hay tantos océanos fluyendo
como caras sin nombre
evitándonos por las aceras.

jueves, 16 de abril de 2009

Ariño en los ojos


Vista de la Villa minera de Ariño, Teruel.


Una roca sola.
Una soledad soplando entre los chopos.
Un camino viejo para viejos
recuerdos que se adentran en la huerta.
Un río que muere
abrevando de su sangre breve otro río.
Un pico y un arco.
Un latonero.
Un ojo de puente vigilando.
Una era que añora
el vuelo de las brujas en su escoba.
Un pinar y una oruga,
y otra oruga
procesionan su paso venenoso,
y unas venas negras
-pasado, presente, futuro-
adentrándose lentas
a besar la raíz dura de la tierra.

lunes, 13 de abril de 2009

Cuando se retorna


Extrañaba el frío y los kilómetros,
el silencio del viajero
enfrentándose a solas con la ventanilla.
Echaba de menos los caminos viejos,
la perspectiva hipnótica de la nieve
y la libertad que prestan las raíces
cuando se retorna.

viernes, 10 de abril de 2009

Tantos secretos

Me he convertido en una mujer llena de secretos.

Secretos para mantener vivo el rizo.
Secretos para tersar arrugas.
Secretos para alisar los labios.
Tantos secretos
que lo que miras calla
y no alcanzas a saber ya

ni lo que besas ni lo que amas.

Tantos secretos tengo.
Y para colmo
esta mala memoria mía.

jueves, 9 de abril de 2009

En un abrir y cerrar

Hay una grieta en tu pupila por la que escapa
la verdad, y nada más que la verdad.
Si tiene que dolerme algo
que sea tu nombre en otros labios
pero no esa verdad muda de tus ojos
retratando a los fantasmas,
retando a mis mentiras,
convirtiéndote en herida que se ensancha
con cada nuevo parpadeo.

miércoles, 8 de abril de 2009

Ritual de todos los años



Hermandad y Cofradía de Nazarenos Zaragoza

El día menos pensado
esta ciudad venderá a sus hijos
o les inyectará el veneno de su memoria.

Yo no quiero ver morir los mitos.
Descubrir su parte de miseria.

Las velas enrizadas de María
tiritan año trás año en el cristal
y su pedestal consuela cada vez
a menos héroes en los calvarios.
Sólo parece volver la sangre
a derramar su mapa denso
en la piel tensada de los bombos.

Esta ciudad me ha robado el crujido,
la hora rota,
el miedo primero de los niños
antes de descubrir al hombre
bajo los terceroles.







Semana Santa Ariño (Teruel)
Aprovecho para desearos unas buenas vacaciones!