Ni las ruedas sobre los charcos.
Ni los primeros acordes de Paloma.
Ni el gemido de un gozne oxidado.
Ni la campana que acompasa al viento.
No lo intenten.
Hoy tengo agujereado el tímpano
de tanto silencio.
domingo, 7 de marzo de 2010
jueves, 4 de marzo de 2010
Aprovecho
Aprovecho para decir que te quiero.
Porque las hojas sin remedio caen
sobre la arteria abierta en la conciencia.
Por si al rato esta histeria
colectiva impide
reconocernos.
Por si acaso.
No sé mañana,
u hoy
que se está yendo.
Te quiero.
Porque las hojas sin remedio caen
sobre la arteria abierta en la conciencia.
Por si al rato esta histeria
colectiva impide
reconocernos.
Por si acaso.
No sé mañana,
u hoy
que se está yendo.
Te quiero.
martes, 2 de marzo de 2010
Tropiezo con Íbero
El cierzo pelará los cabezos
y aullará un lamento antiguo, quizá
por boca de nosotros.
En aquella piedra rugen los nombres
que atesoran viejos
túmulos y huesos que son nuestros,
y me llama el trueno
y digo
que aquello que fuimos
no ha de ser piedra
donde tropiece el futuro.
Serpentea Íbero en el valle.
Sabe de yerros
y reincidencias.
lunes, 1 de marzo de 2010
Quizá loca
Con este lenguaje de signos mando
al carajo a las sombras y a los quicios.
Y amenazo al que amenaza.
Abraso al que abrasa.
Cazo al que caza.
No replica el espejo ni osa
rebosar la sopa.
He comenzado a declinar sola
-creeme-
cuando te ausentas.
Deberías sanarme.
al carajo a las sombras y a los quicios.
Y amenazo al que amenaza.
Abraso al que abrasa.
Cazo al que caza.
No replica el espejo ni osa
rebosar la sopa.
He comenzado a declinar sola
-creeme-
cuando te ausentas.
Deberías sanarme.
sábado, 27 de febrero de 2010
Cuadro mágico
No le encuentro cabo al círculo,
y cojean los lados
usados de mi estrella.
No hay mañana,
no,
que sume
el número exacto de tormentas
que amenazan con caer.
martes, 2 de febrero de 2010
lunes, 18 de enero de 2010
Nombrando
No inventes otro lenguaje.
Mi nombre es
ayer,
hoy,
siempre,
el mismo rodar de muertos
por la garganta.
***
Para nombrarte digo
PIEDRA
y se arremolina grava
por el cauce abrupto de mi boca.
Mi nombre es
ayer,
hoy,
siempre,
el mismo rodar de muertos
por la garganta.
***
Para nombrarte digo
PIEDRA
y se arremolina grava
por el cauce abrupto de mi boca.
viernes, 18 de diciembre de 2009
Dando gracias
La sangre sacrificada conmovió a los dioses
abriendo por fin sus ojos.
Me han bendecido con su magia.
abriendo por fin sus ojos.
Me han bendecido con su magia.
sábado, 12 de diciembre de 2009
A quien madruga...
Te rescato. Me abrazo al reflejo
desfigurado que perdura en la memoria.
Te busco en los olores
adheridos a aquellas ropas.
Aquel jabón,
aquel perfume primero.
Te llamo. Me agarro a la última
letra que se deshace en el recuerdo.
Y cada vez vuelvo antes a casa.
Y cada mañana amanece más temprano.
desfigurado que perdura en la memoria.
Te busco en los olores
adheridos a aquellas ropas.
Aquel jabón,
aquel perfume primero.
Te llamo. Me agarro a la última
letra que se deshace en el recuerdo.
Y cada vez vuelvo antes a casa.
Y cada mañana amanece más temprano.
lunes, 7 de diciembre de 2009
Periferia
Mientras conduces callado,
una palabra se ha colado en mi cabeza:
periferia.
No puedo ahora pensar en los regalos, en la oferta de las hamburguesas, en mis botas nuevas. Sólo periferia. Luces amarillas, como baldosas señalando el camino imperativamente. Polígonos, como cementerios que descuidan sus cadáveres. Rondas y cinturones, como espirales infinitas que bordean una y otra vez la misma duda. Piezas oxidadas de viejas lavadoras, como túmulos erigidos en memoria de otra época.
Y tú, volviendo a casa, reconociendo en el asfalto, esparcidas, las pobres migas de pan de nuestra vida.
En secreto, le concedo el off al último hit del dj de moda, para dejar que las variantes del canon de Pachelbel amartilleen sin pudor cada terminación nerviosa, para que todo sea periferia. Como para beberla desde dentro, desde la negrura del otro lado, desde la tristeza del arbusto solo, desde el epicentro mismo de la prisa. Como para dejar que me atraviese, que arrase los cimientos urbanos que me amarran, que me inunde con su pena de arrabal, que me arrastre metro a metro por la efímera frontera de mi mundo y este otro mundo.
Y así ha sido como,
mientras conducías callado,
y la casa esperaba caliente,
y alguien escribía un mensaje,
y otros cenaban fuera,
yo dejaba escapar una lágrima.
una palabra se ha colado en mi cabeza:
periferia.
No puedo ahora pensar en los regalos, en la oferta de las hamburguesas, en mis botas nuevas. Sólo periferia. Luces amarillas, como baldosas señalando el camino imperativamente. Polígonos, como cementerios que descuidan sus cadáveres. Rondas y cinturones, como espirales infinitas que bordean una y otra vez la misma duda. Piezas oxidadas de viejas lavadoras, como túmulos erigidos en memoria de otra época.
Y tú, volviendo a casa, reconociendo en el asfalto, esparcidas, las pobres migas de pan de nuestra vida.
En secreto, le concedo el off al último hit del dj de moda, para dejar que las variantes del canon de Pachelbel amartilleen sin pudor cada terminación nerviosa, para que todo sea periferia. Como para beberla desde dentro, desde la negrura del otro lado, desde la tristeza del arbusto solo, desde el epicentro mismo de la prisa. Como para dejar que me atraviese, que arrase los cimientos urbanos que me amarran, que me inunde con su pena de arrabal, que me arrastre metro a metro por la efímera frontera de mi mundo y este otro mundo.
Y así ha sido como,
mientras conducías callado,
y la casa esperaba caliente,
y alguien escribía un mensaje,
y otros cenaban fuera,
yo dejaba escapar una lágrima.
domingo, 29 de noviembre de 2009
Sin cura
Lluvia. Gotas afiladas. Como dardos en el corazón de una diana, tratando de alcanzar el centro del dolor para desinfectarlo. El orígen de todos los errores permanece inmune a curas naturales, a remedios caseros, a drogas románticas, y la lluvia es una vacuna inútil para lo que ya yace enfermo.
*
Todos alargan su mano herida hacia las nubes.
Desde aquí podría yo ir minando su esperanza.
Confesarles que no será agua suficiente.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Un loco aullando
De diablos está lleno el mundo. No aprecio en sus rostros trazo alguno de ternura, y en sus ojos, insiste ese mismo rencor oscuro que a ratos me succiona a mí. Es descorazonador el ruido que se cuela entre la niebla, o el viento que hace confluir nuestros pasos por la misma acera. Todos con la misma sombra bajo los párpados, postrados ante este dios moderno, condenador y melancólico al tiempo, redactando interminables listas de errores que aguardan ser perdonados.
Ultimamente viene a sentarse un loco en este banco, y el día transcurre entre aullidos indescifrables y canciones sin estribillo.
Creo que advierte la sombra en nuestras muecas, y cacarea sin pudor su reprimenda.
Creo que su canción es la oración de un sabio visionario que abrazó la locura como único remedio.
Ultimamente viene a sentarse un loco en este banco, y el día transcurre entre aullidos indescifrables y canciones sin estribillo.
Creo que advierte la sombra en nuestras muecas, y cacarea sin pudor su reprimenda.
Creo que su canción es la oración de un sabio visionario que abrazó la locura como único remedio.
lunes, 26 de octubre de 2009
Al mismo punto
Es por eso que a veces miro hacia otro lado,
y absorbo por los ojos el asfalto circundante.
Quiero ser pared.
Semáforo.
Hacer mía la fría conmoción de los metales
para no llegar a casa y prender
la carcoma inevitable de los muebles.
Es por eso que extravío algún recuerdo
en extraños abordajes al pasado
y regresar es cada día
un camino nuevo al mismo punto,
la puerta gemela,
la misma serpiente mudando de ruina.
y absorbo por los ojos el asfalto circundante.
Quiero ser pared.
Semáforo.
Hacer mía la fría conmoción de los metales
para no llegar a casa y prender
la carcoma inevitable de los muebles.
Es por eso que extravío algún recuerdo
en extraños abordajes al pasado
y regresar es cada día
un camino nuevo al mismo punto,
la puerta gemela,
la misma serpiente mudando de ruina.
martes, 6 de octubre de 2009
2009
Qué largo este manojo de letras inconclusas.
Y el silencio grave
de la noche en mi cabeza.
Sólo grillos.
O miles de gallinas cacareando.
O una sólo
bramando tu nombre en la tormenta.
Y el eco insondable devolviendo
a mi boca esa palabra avinagrada.
2009,
con todos sus deseos agotados,
entre los charcos arrastra su burla de diablo.
Mañana es un niño hambriento,
una muchacha muda,
un silencio infinito
de tantas noches en mi cabeza.
Y el silencio grave
de la noche en mi cabeza.
Sólo grillos.
O miles de gallinas cacareando.
O una sólo
bramando tu nombre en la tormenta.
Y el eco insondable devolviendo
a mi boca esa palabra avinagrada.
2009,
con todos sus deseos agotados,
entre los charcos arrastra su burla de diablo.
Mañana es un niño hambriento,
una muchacha muda,
un silencio infinito
de tantas noches en mi cabeza.
sábado, 26 de septiembre de 2009
Loarre 2
viernes, 25 de septiembre de 2009
De pactos
Habíamos acordado
tú y yo, recientemente,
verter la letra de adentro hacia fuera
como si no ardiera agosto todavía
en mi espalda escamada,
o al vomitar no rasgara aquel rosario
cuenta a cuenta la boca del estómago.
Al final hay que volver y tropezarse
con las calles sitiadas de resacas
y rodar los adoquines infelices
que propugnaran ciertas rebeliones.
Si solamente hubiésemos pactado
lacrar la puerta del invierno,
llegar tarde a las citas de trabajo,
visitar al director del banco con la nómina
al cero y un ramo de flores en la mano...
Pero hemos perdido, y he vuelto
a acoplarme a mi fantasma de las 7:00.
Y la inercia guiará cada mañana
mis pasos de cordero silenciado
olvidando en el resabiado camino
sonrisas y pactos imposibles.
tú y yo, recientemente,
verter la letra de adentro hacia fuera
como si no ardiera agosto todavía
en mi espalda escamada,
o al vomitar no rasgara aquel rosario
cuenta a cuenta la boca del estómago.
Al final hay que volver y tropezarse
con las calles sitiadas de resacas
y rodar los adoquines infelices
que propugnaran ciertas rebeliones.
Si solamente hubiésemos pactado
lacrar la puerta del invierno,
llegar tarde a las citas de trabajo,
visitar al director del banco con la nómina
al cero y un ramo de flores en la mano...
Pero hemos perdido, y he vuelto
a acoplarme a mi fantasma de las 7:00.
Y la inercia guiará cada mañana
mis pasos de cordero silenciado
olvidando en el resabiado camino
sonrisas y pactos imposibles.
martes, 22 de septiembre de 2009
Sueño con flamencos
domingo, 20 de septiembre de 2009
Loarre
viernes, 7 de agosto de 2009
viernes, 12 de junio de 2009
Tarde que arde
Esta tarde, como yo, abandonada a la siesta;
abrumadoramente lenta,
adherida a la espalda, como la piel barata
del sofá expuesto en el escaparate de la esquina;
tan amarilla, polvorieta;
aglutinándose trás las ventanas el aire,
amóntonándose densos todos los bostezos,
suspendiéndose un último aliento entre los labios.
Larga
- hirviente calentura del asfalto -
una flama se arrastra por tu nombre.
Adios, te digo
y me enrosco a las sombras de la puerta
donde permanece ajeno a todas la hogueras
el aroma fresco de tu carne.
abrumadoramente lenta,
adherida a la espalda, como la piel barata
del sofá expuesto en el escaparate de la esquina;
tan amarilla, polvorieta;
aglutinándose trás las ventanas el aire,
amóntonándose densos todos los bostezos,
suspendiéndose un último aliento entre los labios.
Larga
- hirviente calentura del asfalto -
una flama se arrastra por tu nombre.
Adios, te digo
y me enrosco a las sombras de la puerta
donde permanece ajeno a todas la hogueras
el aroma fresco de tu carne.
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