Demasiada noche.
Demasiados rostros fracturando
sus muecas ya no tan jóvenes.
Las primeras arrugas reconociéndote,
pronunciando tu nombre,
alertando a tu frente de los espejos.
Y tanta noche
girando en espiral sobre las torres
desnudas del casco viejo.
Tan vieja la luna
con su sabia luz evitando
los rincones peligrosos de los hombres.
Los que guardan el ardor primero,
la primera madrugada,
el primer invierno sobre tus labios.
Cuando pienses en mí recuerda
cualquiera de esas maldades que no eran malas,
alguna mentira de esas que no mentían,
cualquiera de aquellas noches que no duraban.
domingo, 5 de abril de 2009
sábado, 4 de abril de 2009
Nada poético II
Sin contar con ello se prenden las farolas.
Adiós.
Adiós horas.
Adiós segundos que no me han pertenecido.
No cuento ya tampoco con tu llamada.
Adiós.
Adiós historias que no he contado,
o que no he vivido,
o que he prescindido de vivirlas.
Cuando menos lo espere
se habrán apagado las farolas.
Adiós.
Adiós horas.
Adiós segundos que no me han pertenecido.
No cuento ya tampoco con tu llamada.
Adiós.
Adiós historias que no he contado,
o que no he vivido,
o que he prescindido de vivirlas.
Cuando menos lo espere
se habrán apagado las farolas.
viernes, 3 de abril de 2009
Nada poético
No hay nada poético en regresar a casa
con cinco bolsas colgando desde el Mercadona.
En esquivar en la esquina al vecino coñazo
y fingir una repentina llamada telefónica.
Nada poético en mis botas sucias,
en mis canas del flequillo,
en el indigente permanentemente viajando
del banco de La Magdalena al paraiso.
Si acaso reparé en dos palomas
dándose arrumacos y golpes con el pico
pero el timbre me alertó a tiempo
de esquivar la bicicleta.
No importa.
La verdad es que odio las palomas.
con cinco bolsas colgando desde el Mercadona.
En esquivar en la esquina al vecino coñazo
y fingir una repentina llamada telefónica.
Nada poético en mis botas sucias,
en mis canas del flequillo,
en el indigente permanentemente viajando
del banco de La Magdalena al paraiso.
Si acaso reparé en dos palomas
dándose arrumacos y golpes con el pico
pero el timbre me alertó a tiempo
de esquivar la bicicleta.
No importa.
La verdad es que odio las palomas.
martes, 31 de marzo de 2009
Sitting on the dock of the bay
Me dan la espalda los gatos
con su desaire rugoso de uralita,
y Otis Redding desperdicia el tiempo
arrojado en el muelle de la Bahía.
Me dan la espalda,
ignorando,
y yo erizando la piel del corazón.
Y Otis eternamente joven
acariciando el mar con la garganta,
a dos mil millas de casa
para hacer de aquel muelle su hogar.
Como no encuentro Sitting on the dock of the bay dejo esta otra que también me encanta.
con su desaire rugoso de uralita,
y Otis Redding desperdicia el tiempo
arrojado en el muelle de la Bahía.
Me dan la espalda,
ignorando,
y yo erizando la piel del corazón.
Y Otis eternamente joven
acariciando el mar con la garganta,
a dos mil millas de casa
para hacer de aquel muelle su hogar.
Como no encuentro Sitting on the dock of the bay dejo esta otra que también me encanta.
sábado, 28 de marzo de 2009
Voy a soñar silencio
Voy a soñar silencio
como quien sueña el triunfo o la grandeza.
Silencio absoluto.
Párpado caido sobre el quejido del mundo,
y un simulacro de paz.
Refugio.
Como si tus labios no labraran adioses
ni los niños
aullaran canciones bajo el balcón.
Voy a soñar silencio
ahora que todo lo que conozco se prende
de ruido y devoción.
Como quien habita un zulo
transparente y ajeno a sus vecinos,
tímido y pulcro,
nicho que muerde su lengua
y cubre de olvido un oído
cansado de escuchar.
como quien sueña el triunfo o la grandeza.
Silencio absoluto.
Párpado caido sobre el quejido del mundo,
y un simulacro de paz.
Refugio.
Como si tus labios no labraran adioses
ni los niños
aullaran canciones bajo el balcón.
Voy a soñar silencio
ahora que todo lo que conozco se prende
de ruido y devoción.
Como quien habita un zulo
transparente y ajeno a sus vecinos,
tímido y pulcro,
nicho que muerde su lengua
y cubre de olvido un oído
cansado de escuchar.
jueves, 26 de marzo de 2009
Qué tiempos
Cuando escuece
la nostalgia ácida del latonero,
la costra en las rodillas,
la prisa en el reloj de los infantes,
mejor que lamentar
es volverse los ojos hacia adentro
y encontrar el cuaderno de los cuentos,
el bote de los lápices,
el tiempo que se guarda entre algodones
para tomarlo añejo cuando duelen
agrios y punzantes los recuerdos.
la nostalgia ácida del latonero,
la costra en las rodillas,
la prisa en el reloj de los infantes,
mejor que lamentar
es volverse los ojos hacia adentro
y encontrar el cuaderno de los cuentos,
el bote de los lápices,
el tiempo que se guarda entre algodones
para tomarlo añejo cuando duelen
agrios y punzantes los recuerdos.
martes, 24 de marzo de 2009
Mujeres
A veces escribo
porque revienta una vena en mi garganta
y se derrama algo como rabia,
como puro arsénico
que o bien mata o deja huérfano.
A veces escribo
porque una voz dura de mujer
escuece y acaricia por igual.
Y justo cuando estabas comprendiendo
susurra Olga Guillot:
«mi´ jito»,
para cantar esos boleros,
primero hay que haber vivido».
A veces escribo por mi madre,
que sintoniza por la noche esta señal.
Mi madre,
que adora todo lo que escribo.
Y a María Dolores Pradera.
porque revienta una vena en mi garganta
y se derrama algo como rabia,
como puro arsénico
que o bien mata o deja huérfano.
A veces escribo
porque una voz dura de mujer
escuece y acaricia por igual.
Y justo cuando estabas comprendiendo
susurra Olga Guillot:
«mi´ jito»,
para cantar esos boleros,
primero hay que haber vivido».
A veces escribo por mi madre,
que sintoniza por la noche esta señal.
Mi madre,
que adora todo lo que escribo.
Y a María Dolores Pradera.
lunes, 23 de marzo de 2009
Pennyroyal Tea
No tengo buena memoria
y ese es un hecho irrefutable y probrado.
Pero a veces huelo un rastro
y el milagro alumbra con su policromía
viejos fotogramas en blanco y negro.
Hoy vino a mi olfato Pennyroyal Tea
y afirmo como irrefutable
que este vacío en la memoria
es mentiroso, y sobre todo
un gran ladrón.
y ese es un hecho irrefutable y probrado.
Pero a veces huelo un rastro
y el milagro alumbra con su policromía
viejos fotogramas en blanco y negro.
Hoy vino a mi olfato Pennyroyal Tea
y afirmo como irrefutable
que este vacío en la memoria
es mentiroso, y sobre todo
un gran ladrón.
domingo, 22 de marzo de 2009
Capitulación
del Bicentenario de Los Sitios de Zaragoza
Nunca he sido buena para capitular.
Al verse sitiada mi razón
o cualquier emoción pasajera
he tomado la ruta del animal herido.
Rauda y desbocada,
el último caudal de sangre
replicando cara a cara a la muerte,
desprendiéndose del brazo de la vida.
Sin importar que la huida sea torpe.
Sin recabar en las pilas de cadáveres.
El enemigo silbando a mis talones
y a lo lejos esa luz que no se alcanza.
Todo menos la capitulación.
viernes, 20 de marzo de 2009
Negación
He decidido
que tengo el poder de ordenar a mi antojo
los fragmentos rotos de mi historia.
Los que nadie sabe
- y callo -
Los que son secretos.
(miento)
Porque tengo el derecho y la obligación
de apartar el dolor e inventar la dicha.
Cristales rotos.
Crisantemos.
Cuchicheos.
Cucarachas.
Nunca habeis existido.
que tengo el poder de ordenar a mi antojo
los fragmentos rotos de mi historia.
Los que nadie sabe
- y callo -
Los que son secretos.
(miento)
Porque tengo el derecho y la obligación
de apartar el dolor e inventar la dicha.
Cristales rotos.
Crisantemos.
Cuchicheos.
Cucarachas.
Nunca habeis existido.
martes, 17 de marzo de 2009
Nos volvemos a ver
Será que todos los reencuentros
encierran el rancio dolor de la certeza.
Verse en el otro.
Más viejo.
Más patente el hecho de que has cambiado.
Y lo mismo yo
habré desbaratado tantas coordenadas,
tantos océanos sin playa
en antiguos mapas prefijados.
Así nos reconoceremos:
por el timbre de voz
y lo profundo de este hueco en las pupilas.
Aquellos abismos intangibles que el tiempo
no ha logrado aún arrebatarnos.
encierran el rancio dolor de la certeza.
Verse en el otro.
Más viejo.
Más patente el hecho de que has cambiado.
Y lo mismo yo
habré desbaratado tantas coordenadas,
tantos océanos sin playa
en antiguos mapas prefijados.
Así nos reconoceremos:
por el timbre de voz
y lo profundo de este hueco en las pupilas.
Aquellos abismos intangibles que el tiempo
no ha logrado aún arrebatarnos.
jueves, 12 de marzo de 2009
Quince años tuvo mi amor
Aquel corazón era mío,
y este amor,
si acaso,
es el rabioso amor de las ortigas.
Porque en esa hora de perros
me maté la adolescencia
y supe que haría más daño el silencio
después de la urticaria.
y este amor,
si acaso,
es el rabioso amor de las ortigas.
Porque en esa hora de perros
me maté la adolescencia
y supe que haría más daño el silencio
después de la urticaria.
Contienda en las arterias
La próxima vez no engulliré mi aullido.
Prometo rezar,
hincarme ante una luna enredada
al vértice último de los campanarios.
Y aplacar el hambre,
la apetencia torpe e incauta
de este deseo licántropo.
La próxima vez
pondré fin de una vez a la contienda
que libran sangre y plata en los cauces
de mis arterias.
Y podrás decir que atendí
a un instinto extinto que devoraba
a dentelladas todas
las lunas llenas de la historia.
Y jamás engullía sus aullidos.
Prometo rezar,
hincarme ante una luna enredada
al vértice último de los campanarios.
Y aplacar el hambre,
la apetencia torpe e incauta
de este deseo licántropo.
La próxima vez
pondré fin de una vez a la contienda
que libran sangre y plata en los cauces
de mis arterias.
Y podrás decir que atendí
a un instinto extinto que devoraba
a dentelladas todas
las lunas llenas de la historia.
Y jamás engullía sus aullidos.
sábado, 7 de marzo de 2009
Código secreto
Cómo no van a doler
Si tienen que volver
A pasar por el corazón
[Re - Cordis]
[Re - Cordis]
Podría decirte
"Viento,
amárranos.
Tiempo,
detente muchos años."
No será nada nuevo
y nadie estará entendiendo nada,
pero podría decirte
"por si alguna vez me buscas
estaré eternamente lejos",
y en la distancia más dura del recuerdo,
tú quizá sonreirías.
No creas que no tengo presente
quién quebró los puentes
o los hilos de las marionetas.
Y a pesar de este silencio,
pienso que aún sería capaz de crear
un código secreto.
Si consigo conjugar
estos verbos nuevos que me asaltan,
prometo susurrar desde mi ventana
"antes de que nos olviden
haremos historia"
y tú contestarías
quizá sonriendo,
"andaremos de rodillas,
el alma no tiene la culpa".
Así sabría que me has entendido.
miércoles, 25 de febrero de 2009
Presión
Esta opresión aprieta
las tuercas de mi engranaje,
y acaban saltando los resortes.
Y yo alejándome.
Como si el desierto fuera
un diminuto grano de polvo,
esta vastedad no me basta
y terminan los deseos suicidándose
buscando el borde de la pecera.
Y yo alejándome.
las tuercas de mi engranaje,
y acaban saltando los resortes.
Y yo alejándome.
Como si el desierto fuera
un diminuto grano de polvo,
esta vastedad no me basta
y terminan los deseos suicidándose
buscando el borde de la pecera.
Y yo alejándome.
domingo, 15 de febrero de 2009
Hotel New York
viernes, 13 de febrero de 2009
Instinto pirómano
Prendería fuego a febrero
y ardiendo moriría junto a la caja
de galletas que engulle mis recuerdos.
Prendería fuego a febrero
y en el crematorio rojo de las tardes
los amantes creerían de nuevo en el amor,
hasta el instante último de quemarse.
Dime quién no se besó
en el espejo del agua al beber.
Quién no se encontró a miles de kilómetros
viviendo el poema,
sabiéndose suyas las letras
de todas las canciones.
y ardiendo moriría junto a la caja
de galletas que engulle mis recuerdos.
Prendería fuego a febrero
y en el crematorio rojo de las tardes
los amantes creerían de nuevo en el amor,
hasta el instante último de quemarse.
Dime quién no se besó
en el espejo del agua al beber.
Quién no se encontró a miles de kilómetros
viviendo el poema,
sabiéndose suyas las letras
de todas las canciones.
domingo, 8 de febrero de 2009
Me recuerdas al agua

Me recuerdas al agua
con su larga lengua de reptil.
Agua a ratos mansa y tibia amiga
de mis tribulaciones.
Agua que arrasa a veces
con los débiles pilares de la verdad.
Me recuerdas al agua que horada la tarde
y embiste al silencio.
Y nos hace vivos.
O muertos monigotes.
*
*
Tengo que volver
a caminar sin paraguas bajo la lluvia.
Qué toda la furia
estalle caliente sobre mí,
porque hay un dolor de invierno,
una duda perenne,
una sospecha.
Y antes de que se cumplan los presagios,
necesito el naufragio breve,
la lucha perdida,
el enojo valiente
del agua sobre mí.
viernes, 6 de febrero de 2009
martes, 3 de febrero de 2009
Mossos

Nunca he estado en un calabozo
pero quizá entendiera algo más de lo que entiendo
ahora, si pudiese sentir lo que tú has sentido.
Lo mío ha sido vergüenza.
Porque nunca he tenido los rasgos acusatorios
que determinan a 100 metros,
en la oscuridad de la noche,
la culpabilidad absoluta de quien los porta.
Porque nunca he sido más blanca
que este domingo de espera frente a la puerta
fría de los juzgados de Badalona.
Porque nunca he llevado
encima el billete de 20 euros que delata
al ladrón extranjero del robo
intimidatorio con navaja.
Lo mío ha sido vergüenza
y un viaje triste de agua y ventanilla.
Excepticismo.
Impotencia.
Y al final fue, así como temí que fuera:
estar en el lugar incorrecto,
en el peor momento,
con la piel equivocada.
pero quizá entendiera algo más de lo que entiendo
ahora, si pudiese sentir lo que tú has sentido.
Lo mío ha sido vergüenza.
Porque nunca he tenido los rasgos acusatorios
que determinan a 100 metros,
en la oscuridad de la noche,
la culpabilidad absoluta de quien los porta.
Porque nunca he sido más blanca
que este domingo de espera frente a la puerta
fría de los juzgados de Badalona.
Porque nunca he llevado
encima el billete de 20 euros que delata
al ladrón extranjero del robo
intimidatorio con navaja.
Lo mío ha sido vergüenza
y un viaje triste de agua y ventanilla.
Excepticismo.
Impotencia.
Y al final fue, así como temí que fuera:
estar en el lugar incorrecto,
en el peor momento,
con la piel equivocada.
Para mi cuñado, que ha vivido una de sus peores experiencias este fin de semana al ser arrestado injustamente por los Mossos d'esquadra de Badalona y retenido 48 horas acusado, sin pruebas y con diversas irregularidades, de un robo que nunca cometió.
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