lunes, 23 de marzo de 2009

Pennyroyal Tea

No tengo buena memoria
y ese es un hecho irrefutable y probrado.
Pero a veces huelo un rastro
y el milagro alumbra con su policromía
viejos fotogramas en blanco y negro.

Hoy vino a mi olfato Pennyroyal Tea
y afirmo como irrefutable
que este vacío en la memoria
es mentiroso, y sobre todo
un gran ladrón.

domingo, 22 de marzo de 2009

Capitulación

Fotografía: Actos de la Conmemoración
del Bicentenario de Los Sitios de Zaragoza




Nunca he sido buena para capitular.

Al verse sitiada mi razón
o cualquier emoción pasajera
he tomado la ruta del animal herido.
Rauda y desbocada,
el último caudal de sangre
replicando cara a cara a la muerte,
desprendiéndose del brazo de la vida.

Sin importar que la huida sea torpe.
Sin recabar en las pilas de cadáveres.
El enemigo silbando a mis talones
y a lo lejos esa luz que no se alcanza.

Todo menos la capitulación.

viernes, 20 de marzo de 2009

Negación

He decidido
que tengo el poder de ordenar a mi antojo
los fragmentos rotos de mi historia.
Los que nadie sabe
- y callo -
Los que son secretos.
(miento)
Porque tengo el derecho y la obligación
de apartar el dolor e inventar la dicha.

Cristales rotos.
Crisantemos.
Cuchicheos.
Cucarachas.

Nunca habeis existido.

martes, 17 de marzo de 2009

Nos volvemos a ver

Será que todos los reencuentros
encierran el rancio dolor de la certeza.

Verse en el otro.
Más viejo.
Más patente el hecho de que has cambiado.
Y lo mismo yo
habré desbaratado tantas coordenadas,
tantos océanos sin playa
en antiguos mapas prefijados.

Así nos reconoceremos:
por el timbre de voz
y lo profundo de este hueco en las pupilas.
Aquellos abismos intangibles que el tiempo
no ha logrado aún arrebatarnos.

jueves, 12 de marzo de 2009

Quince años tuvo mi amor

Aquel corazón era mío,
y este amor,
si acaso,
es el rabioso amor de las ortigas.
Porque en esa hora de perros
me maté la adolescencia
y supe que haría más daño el silencio
después de la urticaria.

Contienda en las arterias

La próxima vez no engulliré mi aullido.
Prometo rezar,
hincarme ante una luna enredada
al vértice último de los campanarios.
Y aplacar el hambre,
la apetencia torpe e incauta
de este deseo licántropo.

La próxima vez
pondré fin de una vez a la contienda
que libran sangre y plata en los cauces
de mis arterias.
Y podrás decir que atendí
a un instinto extinto que devoraba
a dentelladas todas
las lunas llenas de la historia.

Y jamás engullía sus aullidos.

sábado, 7 de marzo de 2009

Código secreto

Cómo no van a doler
Si tienen que volver
A pasar por el corazón
[Re - Cordis]



Podría decirte
"Viento,
amárranos.
Tiempo,
detente muchos años."

No será nada nuevo
y nadie estará entendiendo nada,
pero podría decirte
"por si alguna vez me buscas
estaré eternamente lejos",
y en la distancia más dura del recuerdo,
tú quizá sonreirías.

No creas que no tengo presente
quién quebró los puentes
o los hilos de las marionetas.
Y a pesar de este silencio,
pienso que aún sería capaz de crear
un código secreto.

Si consigo conjugar
estos verbos nuevos que me asaltan,
prometo susurrar desde mi ventana
"antes de que nos olviden
haremos historia"
y tú contestarías
quizá sonriendo,
"andaremos de rodillas,
el alma no tiene la culpa".

Así sabría que me has entendido.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Presión

Esta opresión aprieta
las tuercas de mi engranaje,
y acaban saltando los resortes.

Y yo alejándome.

Como si el desierto fuera
un diminuto grano de polvo,
esta vastedad no me basta
y terminan los deseos suicidándose
buscando el borde de la pecera.

Y yo alejándome.

domingo, 15 de febrero de 2009

Hotel New York


En La Habana
la luz eclipsa toda percepción.
Y la tristeza es alegre,
y la miseria parece transformarse
en una mujer que sonríe
mientras camina pausada por el Malecón.

Por la noche despiertan
fantasmas oxidados.
E imaginas vistosos
vestidos almidonados
recorriendo los pasillos aún vivos
del Hotel New York.

viernes, 13 de febrero de 2009

Instinto pirómano

Prendería fuego a febrero
y ardiendo moriría junto a la caja
de galletas que engulle mis recuerdos.

Prendería fuego a febrero
y en el crematorio rojo de las tardes
los amantes creerían de nuevo en el amor,
hasta el instante último de quemarse.

Dime quién no se besó
en el espejo del agua al beber.
Quién no se encontró a miles de kilómetros
viviendo el poema,
sabiéndose suyas las letras
de todas las canciones.

domingo, 8 de febrero de 2009

Me recuerdas al agua


Me recuerdas al agua
con su larga lengua de reptil.
Agua a ratos mansa y tibia amiga
de mis tribulaciones.
Agua que arrasa a veces
con los débiles pilares de la verdad.
Me recuerdas al agua que horada la tarde
y embiste al silencio.
Y nos hace vivos.
O muertos monigotes.
*
*
Tengo que volver
a caminar sin paraguas bajo la lluvia.
Qué toda la furia
estalle caliente sobre mí,
porque hay un dolor de invierno,
una duda perenne,
una sospecha.
Y antes de que se cumplan los presagios,
necesito el naufragio breve,
la lucha perdida,
el enojo valiente
del agua sobre mí.

martes, 3 de febrero de 2009

Mossos


Nunca he estado en un calabozo
pero quizá entendiera algo más de lo que entiendo
ahora, si pudiese sentir lo que tú has sentido.

Lo mío ha sido vergüenza.

Porque nunca he tenido los rasgos acusatorios
que determinan a 100 metros,
en la oscuridad de la noche,
la culpabilidad absoluta de quien los porta.

Porque nunca he sido más blanca
que este domingo de espera frente a la puerta
fría de los juzgados de Badalona.

Porque nunca he llevado
encima el billete de 20 euros que delata
al ladrón extranjero del robo
intimidatorio con navaja.

Lo mío ha sido vergüenza
y un viaje triste de agua y ventanilla.
Excepticismo.
Impotencia.
Y al final fue, así como temí que fuera:
estar en el lugar incorrecto,
en el peor momento,
con la piel equivocada.



Para mi cuñado, que ha vivido una de sus peores experiencias este fin de semana al ser arrestado injustamente por los Mossos d'esquadra de Badalona y retenido 48 horas acusado, sin pruebas y con diversas irregularidades, de un robo que nunca cometió.

miércoles, 28 de enero de 2009

Por 15 pesos



Compré un libro de cuentos totonacos
por 15 pesos
en el Museo de Antropología de Xalapa.
Y me dio pena el olvido
y los pueblos silenciosos que abandonan
el lugar que el futuro no quiso para ellos.

domingo, 25 de enero de 2009

El yo cobarde

La calle está cortada
y me separan del mundo apenas unos pasos.

Los más largos.
Los más lentos.
Los más difíciles pasos de la historia.

Porque soy la minúscula polilla
que evita los ojos de los transeúntes.
Sonrisa febril
arrojando su turbio deseo a los contenedores.
Ah! Si supiera cómo deshacerme
del formol que rodea cada músculo,
de la noche espesa que amamanta a las pupilas.

La calle está cortada
y, paralizada la voluntad de los cobardes,
sólo resta quedarse en el refugio,
fregar los platos,
buscar la excusa que contarte
y merodear por siempre los arcenes,
la periferia enfermiza de los sueños
imaginando nuevos pasos a nivel.
O nuevos puentes.

jueves, 22 de enero de 2009

Fachadas


Las fachadas de colores
deberían albergar en su interior sólo colores.
Gentes de colores,
con almas sonrientes
alumbrando desde dentro las aceras.
*
Las fachadas de colores son
eso.
Fachadas
guardando la misera de la gente.
Como este antifaz nuestro.
El del lunes.
El de cada sábado fingiendo.
Sólo fachada.

sábado, 17 de enero de 2009

Toda Barcelona reclamaba




Era Barcelona la que me buscaba,
o el mar bramando mi nombre
sobre la bruma.

Yo, creyendo que eran mis brazos
los que corrían
al encuentro de un tiempo amarillo y tierno,
y era Barcelona gruñendo,
requiriendo un espacio en la memoria.

Todos los chaflanes recordaban.
Toda Barcelona reclamaba
un boceto antiguo en las pupilas,
una Elisa breve como nieve.
Aquella Elisa.

miércoles, 14 de enero de 2009

Poesía contra la barbarie



COMO SI LA VIDA FUESE DEMASIADO LARGA
*
No puedo detener el reloj,
o parar el mundo,
o vestir de luto las marquesinas.

Así que me cabrearé contigo
como si la vida fuese demasiado larga.
Tan larga.
Y si estuviésemos en Gaza, quizá,
mañana morirías sin que te pidiera perdón.

Tan lento
el tiempo en los autobuses.
Quiero gritarles que ahora
llora un niño a los muertos por nada
mientras ellos llegan tarde al trabajo,
o al desayuno,
o a dejar al crío en la guardería.

Llora un niño.
Un hombre.
Una franja olvidada.
Y nosotros aquí sin quemar los relojes.
Sin parar el mundo.
Sin vestir de luto las marquesinas.
*
Elisa Berna Martínez
*

lunes, 12 de enero de 2009

Rastro de metralla


Por más que maquillemos el rostro,
o cosamos a la piel hileras de lentejuelas...
en el corazón perdura
la huella de la metralla.
¿De qué batalla es la última
cicatriz infinita que te cubre?

jueves, 8 de enero de 2009

Remember

Si todavía hablas de mi sonrisa,
no me queda otro remedio que creer
- aún sin ver luces al fondo de ningún túnel -.

Creer
que se vence al silencio mediante conjuros,
o que hay órbitas ocultas
recorriendo cautelosas los océanos.


Si aún puedes hablar de mi sonrisa,
no imagino el daño que han causado
estos labios cerrados a tu oido,
lo que callé y se ha ido para siempre.

Entiendo que el tiempo ya no importa,
si el silencio de tu boca
aún puede evocar esta sonrisa.